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Giordano Bruno (1548-1600)

Filósofo italiano que combatió la filosofía escolástica y la Iglesia Católica Romana; propagandista apasionado de la concepción materialista del mundo, entendida como panteísmo. Después de ocho años de cárcel fue quemado por la Inquisición en Roma. Obras principales: diálogos filosóficos titulados «De la causa, principio y uno», «Del infinito, universo y mundos». Su concepción del mundo se formó bajo el influjo de las ideas de la filosofía clásica grecorromana (primero, del neoplatonismo y pitagorismo; luego, de los materialistas Empédocles, Anaxágoras, Epicuro y Lucrecio), del librepensamiento materialista italiano del Renacimiento y de la ciencia de su época, en particular de la teoría heliocéntrica de Copérnico. Identificando con sistemático rigor al dios infinito con la naturaleza, Bruno afirmaba con más decisión aún que Nicolás de Cusa –cuya influencia experimentó– la infinitud de la naturaleza misma. Bruno utilizó el descubrimiento de Copérnico, y se esforzó por concretar el sentido físico y astronómico de dicho principio filosófico a la vez que eliminaba de la teoría copernicana insuficiencias muy importantes como la representación tradicional de la finitud del cosmos, cerrado por una esfera de estrellas inmóviles; la idea de que el Sol permanecía inmóvil y constituía el centro absoluto del universo. Por este camino, Bruno llegó a la conclusión de que existe un número infinito de mundos y de que están poblados. Afirmó, contra el dualismo filosófico-natural de la escolástica, la homogeneidad física del mundo terreno y el celeste como formados por tierra, agua, aire, fuego y éter. Inspirándose en el neoplatonismo, admitía Bruno la existencia de un espíritu universal, concebido como principio de la vida y como sustancia anímica que se halla en todas las cosas sin excepción y constituye el principio motor de las mismas. En este aspecto, como la mayor parte de los materialistas de la Antigüedad clásica, se situó en el terreno del hilozoísmo y llegó a la conclusión de que la materia constituye una sustancia activa con movimiento propio, y el hombre, con su conciencia, una partícula de la naturaleza única. Bruno desarrolló también varias proposiciones dialécticas: sobre la unidad, conexión y universalidad del movimiento en la naturaleza, sobre la coincidencia de contradicciones tanto en lo infinitamente grande como en lo infinitamente pequeño.




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