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CAPITULO XXI
[1]
ACUMULACION Y REPRODUCCION AMPLIADA

En el libro I expusimos cómo se desenvolvía la acumulación en el caso del capitalista individual. Gracias a la conversión en dinero del capital mercantil también experimenta esa transformación el plusproducto, en el cual se representa el plusvalor. A éste, así transformado en dinero, el capitalista lo reconvierte en elementos naturales suplementarios de su capital productivo. En el ciclo siguiente de la producción el capital acrecentado suministra un producto acrecentado. Pero lo que se pone de manifiesto en el caso del capital individual también habrá de manifestarse en la reproducción global anual, tal como al examinar la reproducción simple vimos que el precipitado paulatino y en dinero que se atesora de los componentes fijos consumidos del capital individual se expresa también en la reproducción social anual.
Si un capital individual es = 400c + 100v, y el plusvalor anual = 100, el producto mercantil será = 400c + 100v + 100pv. Estas 600 se transforman en dinero. De es** dinero, 400,. se reconvierten en la forma natural del capital constante, 100v en fuerza de trabajo y además si todo el plusvalor se acumula 100pv se convierten en capital constante suplementario, mediante su transformación en elementos naturales del capital productivo. Partimos aquí [598] de los supuestos siguientes: 1) que esta suma, bajo las condiciones técnicas dadas, es suficiente ya sea para la expansión del capital constante en funciones, ya para instalar una nueva empresa industrial. Pero puede ocurrir, también, que se necesite transformar plusvalor en dinero y atesorar éste durante mucho más tiempo, antes que se efectúe este proceso, o sea, antes que estemos frente a una acumulación real, a una ampliación de la producción. 2) Se supone en rigor, que ya antes se ha verificado una producción en escala ampliada, pues para poder transformar el dinero (el plusvalor atesorado bajo la forma de dinero) en elementos del capital productivo, dichos elementos deben ser adquiribles como mercancías en el mercado, siendo indiferente ue en vez de comprarlos como mercancías terminadas se los fabrique a pedido. Sólo se los paga una vez que existen, y en todo caso después que se haya efectuado, con respecto a ellos, una reproducción real en escala ampliada, una expansión de la producción hasta entonces normal. Han de existir potencialmente, es decir, en sus elementos, ya que sólo se necesita el impulso del pedido o sea el impulso de una compra de la mercancía con anterioridad a la existencia de la misma, el impulso de su venta por anticipado para que su producción se opere de manera efectiva. Entonces, si el dinero ubicado en un lado genera en el otro la reproducción ampliada, ello se debe a que la posibilidad de la misma existe sin necesidad del dinero, ya que éste, en sí mismo, no es un elemento de la reproducción real.
Si el capitalista A, por ejemplo, durante un año o cierto número de años vende las cantidades de producto mercantil por él producidas sucesivamente, con ello también transforma poco a poco en dinero la parte del producto mercantil que es portadora del plusvalor el plusproducto , o sea el plusvalor producido por él bajo forma mercantil lo acumula poco a poco y de esa suerte forma para sí nuevo capital dinerario en potencia; en potencia gracias a su capacidad y a su destino de convertirse en elementos del capital productivo. Pero de hecho ese capitalista se limita a practicar el atesoramiento simple, que no es un elemento de la reproducción real. En un principio, su actividad se reduce aquí a retirar de la circulación, poco a poco, dinero circulante, en lo cual no está excluido, naturalmente, que el dinero circulante que [599] guarda así con trancas y candados no haya sido, antes de su entrada a la circulación, parte de otro tesoro. Este tesoro de A, nuevo capital dinerario en potencia, dista tanto de ser riqueza social adicional como si se lo gastara en medios de consumo. Pero el dinero que se retira de la circulación, y que por ende ya existía en la misma, puede haber estado acopiado con anterioridad como componente de un tesoro o haber sido forma dineraria del salario, haber convertido medios de producción u otras mercancías en dinero o puede haber hecho circular partes constantes de capital o rédito de un capitalista. No es nueva riqueza, del mismo modo que el dinero considerado desde el punto de vista de la circulación mercantil simple no es portador, además de su valor existente, del décuplo de su valor por el hecho de que haya rotado diez veces en el día y realizado diez valores mercantiles diferentes. Las mercancías existen sin él, y el propio dinero sigue siendo lo que es (o disminuye, incluso, por desgaste) aunque efectúe una rotación o diez. Sólo en la producción de oro en la medida en que el producto áureo contiene plusproducto, portador del plusvalor se crea nueva riqueza (dinero en potencia), y sólo en la medida en que todo el nuevo producto áureo [a] [2] ingresa a la circulación, acrecienta el material dinerario de nuevos capitales dinerarios en potencia.
Aunque no sea nueva riqueza social suplementaria, este plusvalor atesorado bajo la forma de dinero representa, a causa de la función para la cual se lo acopia, nuevo capital dinerario en potencia. (Hemos de ver, más adelante, que el nuevo capital dinerario puede surgir también por otra vía que por la paulatina conversión de plusvalor en dinero.)
El dinero se retira de la circulación y se acumula como tesoro mediante una venta de mercancías no seguida de compra. Si se concibe esta operación como si se efectuara de manera general, no es fácil comprender de dónde habrían de venir los compradores, ya que en este proceso y es necesario concebirlo como practicado de manera general, pues todo capital individual puede encontrarse en [600] la fase de la acumulación cada uno quiere vender para atesorar, y ninguno comprar.
Si nos representamos el proceso de circulación entre las diversas partes de la reproducción anual como si se desenvolvieran en línea recta lo que es falso, pues con pocas excepciones se compone en conjunto de movimientos recíprocamente refluentes habría que comenzar con el productor de oro (o en su caso el de plata), que compra sin vender, y presuponer que todos los demás le venden. En ese caso todo el plusproducto social anual (el portador del plusvalor global) pasaría a sus manos, y todos los demás capitalistas se distribuirían pro rata el plusproducto de aquel productor, plusproducto que existe por naturaleza en forma de dinero y es la conversión natural de su plusvalor en dinero, ya está comprometida y ya se ha dispuesto, en efecto, de la parte del producto de ese productor de oro destinada a reponer su capital en funciones. El plusvalor, producido en oro, del productor de dicho metal sería entonces el fondo único del que todos los demás capitalistas extraerían la materia para convertir en dinero su plusproducto anual. Tendría entonces que ser igual, en magnitud de valor, a todo el lusvalor social anual, el cual debería comenzar por inmovilizarse como una crisálida bajo la forma de tesoro. Por absurdos que sean estos supuestos, no ayudan a otra cosa que a explicar la posibilidad de un atesoramiento simultáneo general que no haría avanzar un solo paso la reproducción, salvo en lo que respecta a los productores de oro.
Antes de resolver esta dificultad aparente, hemos de distinguir entre acumulación en el sector I (producción de medios de producción) y en el II (producción de medios de consumo). Comencemos por el I.
I. Acumulación en el sector I
1. Atesoramiento

Es evidente que tanto las inversiones de capital en los numerosos ramos industriales que integran la clase I, como las diversas inversiones individuales de capital dentro de cada uno de esos ramos según su antigüedad, esto es, según la duración ya transcurrida de sus funciones, y prescindiendo por entero de su volumen, condiciones técnicas, [601] relaciones de mercado, etc. se encuentran en fases diferentes del proceso en el cual el plusvalor se transforma paulatinamente en capital dinerario potencial, siendo indiferente que este capital dinerario sirva para ampliar el capital ya en funciones o para establecer nuevas empresas industriales, o sea para una u otra de las dos formas de ampliación de la producción. De ahí que una parte de los capitalistas transforme constantemente su capital dinerario potencial, acrecentado hasta la magnitud adecuada, en capital productivo, esto es, que con el dinero atesorado gracias a la realización del plusvalor adquiera medios de producción, elementos suplementarios de capital censtante, mientras que otra parte de los capitalistas está dedicada aún a tesaurizar su capital dinerario en potencia. Los capitalistas pertenecientes a una y otra de estas dos categorías, pues, se enfrentan unos como compradores, los otros como vendedores, y cada uno representa exclusivamente un papel o el otro.
Digamos, por ejemplo, que A vende 600 (= 400c + 100v + 100pv) a B (que puede representar más de un comprador). Le ha vendido 600 en mercancías por 600 en dinero, de las cuales 100 representan plusvalor; retira estas últimas de la circulación y las atesora como dinero, pero estas 100 en dinero no son más que la forma dineraria del plusproducto que era el portador de un valor de 100. El atesoramiento no es producción, en modo alguno, con lo que se descarta también, por anticipado, que represente un incremento de la producción. La actividad del capitalista se reduce aquí a retirar de la circulación, retener y secuestrar las 100 en dinero obtenidas mediante la venta del plusproducto. N sólo A efectúa esta operación A, sino que también, en numerosos puntos periféricos de la circulación, la practican otros capitalistas, A', A" A"', todos los cuales laboran diligentemente en ese tipo de atesoramiento. Estos numerosos puntos en los que el dinero se retira de la circulación y se acumula en numerosos tesoros o capitales dinerarios en potencia individuales, parecen ser otros tantos obstáculos opuestos a la circulación, ya que inmovilizan el dinero y lo privan durante un tiempo más o menos considerable de su capacidad de circular. Pero se debe tener presente que en el caso de la circulación mercantil simple se verificó atesoramiento mucho antes de que aquélla se basara en la producción mercantil capitalista; [602] la cantidad de dinero existente en la sociedad siempre es mayor que su parte inmersa en la circulación activa, por mucho que esa parte aumente o decrezca conforme a las circunstancias. Volvemos a encontrar aquí los mismos tesoros y el mismo atesoramiento, pero ahora como un factor inmanente del proceso capitalista de producción.
Se comprende el placer que se suscita cuando, dentro del sistema crediticio, todos esos capitales potenciales, gracias a su concentración en las manos de bancos, etc., se transforman en capital disponible "loanable capital" [capital prestable], capital dinerario, que precisamente deja de ser capital pasivo a la manera de la música del futuro [3] y pasa a ser capital activo que crece con usura (usura aquí en el sentido de que crece) [4].
Pero A sólo efectúa ese atesoramiento en la medida en que se presenta únicamente en lo que respecta a su plusproducto como vendedor, sin hacerlo a continuación como comprador. Su producción paulatina de plusproducto del portador de su plusvalor, que debe convertirse en dinero es por tanto el supuesto de su atesoramiento. En el caso dado, donde sólo se considera la circulación dentro de la categoría I, la forma natural del plusproducto así como la del producto total del que aquél constituye una parte es la forma natural de un elemento del capital constante I, esto es, cae dentro de la categoría de los medios de producción que crean medios de producción. Qué resulta de ese elemento, es decir, qué función ha de desempeñar en las manos de los compradores B, B', B", etc., es algo que hemos de ver acto seguido.
Lo que debemos retener aquí es lo siguiente: aunque A retire dinero de la circulación a cambio de su plusvalor y lo atesore, por otra parte vuelca mercancías en ella sin retirar de la misma otras mercancías a cambio [b], gracias a lo cual B, B', B", etc., por su parte, están en condiciones de arrojar dinero en la circulación y retirar de ella nada más que mercancías. En el caso dado, estas mercancías, con arreglo a su forma natural y a su destino, ingresan como elemento fijo o circulante en el capital constante de B, B', etc. Diremos más acerca de esto último cuando tengamos [603] que vérnoslas con el comprador del plusproducto, o sea con B, B', etc. Observemos en este lugar, de pasada: como antes, cuando examinábamos la reproducción simple, volvemos a encontrar aquí que el intercambio de los diversos componentes del producto anual, esto es, su circulación (que debe abarcar al mismo tiempo la reproducción del capital y precisamente la reconstitución de éste en sus diversas determinaciones, o sea como capital constante, variable, fijo, circulante, dinerario, mercantil), [5] no supone ni con mucho mera compra de mercancía completada por una venta subsiguiente, o venta completada por una compra subsiguiente, en cuyo caso en realidad sólo tendría lugar un intercambio de mercancía por mercancía, tal como supone la economía política, y en particular la escuela librecambista, desde los fisiócratas y Adam Smith. Sabemos que el capital fijo, una vez efectuado el desembolso correspondiente al mismo, durante todo su tiempo de funcionamiento sigue operando bajo su vieja forma, en vez de renovarse, y que mientras tanto su valor se precipita paulatinamente en dinero. Ahora bien; vimos que la renovación periódica del capital fijo IIc (todo el valor global de capital IIc se convierte en elementos por el valor de I(v+pv)) presupone por un lado la mera compra de la parte fija de IIc, parte que se reconvierte pasando de la forma dineraria a la forma natural, y a la cual corresponde una mera venta de Ipv; presupone, por otro lado, una mera venta por parte de IIc, venta de la porción fija de valor (correspondiente al desgaste), porción que se precipita en dinero, y a la cual corresponde una mera compra de Ipv. Para que la transacción se efectúe aquí de manera normal, se debe presuponer que la mera compra por parte de IIc es igual, en lo que respecta al volumen de valor, a la mera venta por parte de IIc, y asimismo que la mera venta de Ipv a IIc, subsector 1, iguala a su mera compra de IIc, subsector 2. (P. 440.) [c]. En caso contrario la reproducción simple se vería perturbada; la mera compra aquí ha de coincidir con una mera venta allá. Se debe presuponer aquí, de la misma manera, que la mera venta de la parte A, A', A" de Ipv [604] formadora de tesoro se contrabalancea con la mera compra de la parte B, B', B" en Ipv, que transforma su tesoro en elementos de capital productivo adicional.
En la medida en que el equilibrio se restaura por el hecho de que el comprador se presenta después, y por el mismo importe de valor, como vendedor, y viceversa, se opera un reflujo de dinero hacia la parte que lo adelantó en la compra, que compró primero antes de vender de nuevo [d]. El equilibrio real, sin embargo, en lo que respecta al intercambio mercantil mismo, al intercambio entre las diversas partes del producto anual, está condicionado por el importe igual de valor de las mercancías intercambiadas recíprocamente.
Pero en la medida en que sólo tienen lugar intercambios unilaterales, una serie de meras compras de una parte, una serie de meras ventas de la otra y hemos visto que el intercambio normal del producto anual, sobre una base capitalista, condiciona esas metamorfosis unilaterales el equilibrio sólo existe en la hipótesis de que el importe de valor de las compras unilaterales coincida con el importe de valor de las ventas unilaterales. El hecho de que la producción mercantil sea la forma general de la producción capitalista implica ya el papel que el dinero desempeña en la misma no sólo como medio de circulación, sino como capital dinerario, y genera ciertas condiciones del intercambio normal peculiares a ese modo de producción, ciertas condiciones, por ende, del desenvolvimiento normal de la reproducción sea en escala simple, sea en escala ampliada , las cuales se trastruecan en otras tantas condiciones del desenvolvimiento anormal, posibilidades de crisis, ya que el equilibrio mismo dada la configuración espontánea de esta producción es algo casual.
Hemos visto, asimismo, que en el caso de la conversión de Iv por un importe de valor correspondiente de IIc se opera por último, precisamente para IIc, la reposición de la mercancía II por un importe de valor igual de mercancía I; que, por ende, en lo que respecta al capitalista global II la venta de la mercancía propia se complementa aquí más adelante con la compra de mercancía I por el [605] mismo importe de valor. Esta reposición se verifica, en efecto, pero lo que no se verifica, en esta conversión de sus mercancías respectivas, es un intercambio entre los capitalistas I y II. IIc vende su mercancía a la clase obrera de I; ésta se le enfrenta unilateralmente como compradora de mercancías [e], mientras que él se le contrapone unilateralmente como vendedor de mercancías, con el dinero obtenido en esta transacción, IIc se presenta unilateralmente como comprador de mercancías frente al capitalista colectivo I, y éste, hasta el importe de Iv, lo enfrenta como vendedor unilateral de mercancías. Es sólo gracias a esa venta de mercancías como I, en último término, reproduce su capital variable bajo la forma de capital dinerario. Si el capital de I se enfrenta unilateralmente al de II como vendedor de mercancías, hasta el importe de Iv, otro tanto hace, como comprador de mercancía, cuando se enfrenta a su propia clase obrera en la adquisición de fuerza de trabajo; y si la clase obrera I se contrapone al capitalista II unilateralmente como compradora de mercancías (a saber, como compradora de medios de subsistencia), al capitalista I lo enfrenta exclusivamente como vendedora de mercancía, esto es, como vendedora de su fuerza de trabajo.
La oferta continua de fuerza de trabajo por parte de la clase obrera en I, la reconversión de una parte del capital mercantil I en forma dineraria del capital variable, la reposición de una parte del capital mercantil II por los elementos naturales del capital constante IIc; todos esos supuestos necesarios [f] se condicionan recíprocamente, pero son mediados por un proceso complicadísimo, el cual incluye tres procesos de circulación que aunque se desenvuelven independientemente el uno de los otros, están entrelazados entre sí. La complejidad misma del proceso ofrece otras tantas ocasiones de desenvolvimiento anormal.
2. El capital constante adicional

El plusproducto, el portador del plusvalor, no cuesta nada a quienes se apropian del mismo, esto es, a los [606] capitalistas I. Para obtenerlo no han de adelantar dinero o mercancías, en manera alguna. El adelanto (avance) es ya en los fisiócratas la forma general de valor, efectivizada en elementos del capital productivo. Lo que adelantan esos capitalistas, pues, no es otra cosa que su capital constante y el variable. El obrero, mediante su trabajo, no sólo conserva para ellos el capital constante que les pertenece; no sólo les repone el valor variable de capital mediante una parte correspondiente de valor recién creado, bajo la forma de mercancía; por medio de su plustrabajo les proporciona además un plusvalor, existente bajo la forma de plusproducto. A través de la venta gradual de ese plusproducto los capitalistas forman un tesoro, capital dinerario adicional en potencia. En el caso considerado aquí el plusproducto, desde un primer momento, se compone de medios de producción que crean medios de producción. Sólo en las manos de B, B', B", etc., (I), funciona ese plusproducto como capital constante suplementario, pero ya lo es virtualiter [virtualmente] con anterioridad a su venta, cuando está en manos de los atesoradores A, A', A" (I). Si solamente consideramos el volumen de valor de la reproducción por parte de I, nos encontraremos todavía dentro del marco de la reproducción simple, pues ningún capital adicional se ha puesto en movimiento para crear capital constante virtualiter suplementario (el plusproducto), ni un plustrabajo mayor que el gastado sobre la base de la reproducción simple. Aquí, la diferencia estriba únicamente en la forma del plustrabajo empleado, en la naturaleza concreta de su modalidad útil particular. Se lo ha gastado en medios de producción para Ic en vez de para IIc, en medios de producción que crean medios de producción y no en medios de producción que crean medios de consumo. En el caso de la reproducción simple partíamos del supuesto de que todo el plusvlor I se gastaba como rédito, o sea en mercancías II; sólo se componía, por tanto, de los medios de producción que deben reponer el capital constante IIc en su forma natural. Para que se pueda operar la transición de la reproducción simple a la ampliada, pues, la producción en el sector I ha de estar en condiciones de producir menos elementos de capital constante para II, pero otros tantos elementos más para I. Esta transición, que no siempre se lleva a cabo sin tropiezos, se ve [607] facilitada por el hecho de que una serie de productos de I pueden servir como medios de producción en ambos sectores.
Se desprende de esto ateniéndonos sólo al volumen de valor que dentro de la reproducción simple se produce el sustrato material de la reproducción ampliada. Se trata, simplemente, de plusvalor de la clase obrera I gastado de manera directa en la producción de medios de producción, en la creación de capital suplementario virtual I. La formación de capital dinerario adicional virtual por parte de A, A', A" (I) mediante la venta gradual de su plusproducto, formado sin desembolso capitalista de dinero es aquí, pues, mera forma dineraria de medios de producción I producidos adicionalmente.
La producción de capital [g] adicional virtual, pues, no expresa en nuestro caso (ya que veremos que puede formarse también de una manera completamente distinta) otra cosa que un fenómeno del proceso mismo de producción, producción bajo una forma determinada de elementos del capital productivo.
La producción en gran escala de capital dinerario suplementario virtual en numerosos puntos periféricos de la circulación no es, pues, sino el resultado y la expresión de la producción multilateral de capital productivo adicional virtual, cuyo surgimiento no presupone ningún desembolso de dinero por parte de los capitalistas industriales.
La transformación paulatina de este capital productivo adicional virtual en capital dinerario virtual (tesoro) por parte de A, A', A", etc., (I), que está condicionada por la venta gradual de su plusproducto y en consecuencia por las reiteradas ventas mercantiles unilaterales sin compras que las complementen se lleva a cabo mediante un repetido retiro de dinero de la circulación y el correspondiente atesoramiento del mismo. Este atesoramiento si se exceptúa el caso en que el productor de oro es el comprador en modo alguno supone una riqueza adicional en metales preciosos, sino, tan sólo, que se haya modificado la función del dinero circulante hasta entonces. Hace un instante funcionaba como medio de circulación, ahora lo hace como tesoro, como nuevo capital dinerario virtual, en formación. La formación de capital dinerario adicional y [608] la masa del metal precioso existente en un país no se encuentran, pues, en relación causal recíproca.
De esto se desprende, además: cuanto mayor sea el capital productivo que funciona en un país (incluida la fuerza de trabajo incorporada a dicho capital, la generadora del plusproducto); cuanto más desarrollada esté la fuerza productiva del trabajo y con ella, asimismo, los medios técnicos para que se expanda aceleradamente la producción de medios de producción; cuanto mayor, por consiguiente, sea también la masa del plusproducto, tanto en lo que respecta a su valor como en lo que se refiere a la masa de los valores de uso en que ese valor se representa, tanto mayores serán
1) el capital productivo adicional virtual que se halla, bajo la forma de plusproducto, en manos de A, A', A", etc., y
2) la masa de este plusproducto transformado en dinero, por tanto del capital dinerario adicional virtual en manos de A, A' A". Por ende, si Fullarton, pongamos por caso, no quiere saber nada de la sobreproducción en el sentido habitual, pero sí de la sobreproducción de capital, o sea de capital dinerario, ello demuestra lo asombrosamente poco que comprenden, incluso los mejores economistas burgueses, el mecanismo de su sistema.
Si bien el plusproducto, que han producido y del que se han apropiado directamene los capitalistas A, A', A" (I), es la base real de la acumulación de capital, esto es, de la reproducción ampliada aunque sólo funcione efectivamente en esa condición cuando está en las manos de B, B', B", etc., (I) , en cambio es absolutamente improductivo en su fijación en el estado de crisálida dineraria como tesoro y como capital dinerario sólo virtual, que se forma poco a poco ; bajo esta forma discurre paralelamente al proceso de producción, pero se halla al margen del mismo. Es un peso muerto (dead weight) de la producción capitalista. El afán de volver utilizable para obtener tanto una ganancia como un rédito ese plusvalor que se atesora como capital dinerario virtual, encuentra su satisfacción en el sistema crediticio y en los "papeluchos". El capital dinerario adquiere de esta manera, bajo otra forma, el influjo más descomunal sobre el curso y el desarrollo imponente del sistema capitalista de producción.
[609] El plusproducto convertido en capital dinerario virtual será tanto mayor, en lo que toca a su masa, cuanto mayor sea la suma global del capital ya en funciones a cuya actividad debe su origen. Pero cuando se produce un aumento absoluto en el volumen del capital dinerario virtual reproducido anualmente, se vuelve también más fácil la segmentación del mismo, de manera que se lo invierte más rápidamente en un negocio determinado, sea en manos del mismo capitalista, sea en otras manos (miembros de la familia, por ejemplo, en caso de particiones de herencias, etc.). Por segmentación del capital dinerario entendemos aquí que se separa enteramente del capital original para ser invertido, como capital dinerario nuevo, en un nuevo negocio autónomo.
Si bien A, A', A", etc., (I), vendedores del plusproducto, lo han recibido como resultado directo del proceso de producción el cual, excepto el adelanto de capital constante y variable requerido también en la reproducción simple, no presupone más actos de circulación ; si bien, además, suministran con ello la base real de la reprducción en escala ampliada y fabrican, en rcalidad, capital adicional virtual, en cambio B, B', B", etc., (I) se comportan de manera diferente. 1) Sólo en sus manos el plusproducto de A, A', A", etc., funcionará efectivamente como capital constante adicional (por el momento hacemos caso omiso del otro elemento del capital productivo, la fuerza de trabajo adicional, o sea el capital variable adicional); 2) para que el plusproducto llegue a sus manos se requiere un acto de circulación: tienen que comprarlo.
Con respecto a 1) cabe observar aquí que una gran parte del plusproducto (capital constante adicional virtual) producido por A, A', A" (I) ha sido producido este año, por cierto, pero sólo podrá funcionar efectivamente como capital industrial, en las manos de B, B', B" (I), el año próximo o aun más tarde; por lo que se refiere a 2), se plantea la pregunta: ¿de dónde proviene el dinero necesario para el proceso de circulación?
En la medida en que los productos que crean B, B' B", etc., (I), reingresan in natura en su propio proceso, se comprende de suyo que una parte de su propio plusproducto se transferirá pro tanto [proporcionalmente] y de manera directa (sin mediación de la circulación) a [610] su capital productivo y que ingresará en éste como elemento adicional del capital constante. Pero pro tanto esos productos no convierten en dinero el plusproducto de A, A', etc., (I). Dejando esto a un lado, ¿de dónde proviene el dinero? Sabemos que B, B', etc., han formado sus tesoros al igual que A, A', etc., mediante la venta de sus respectivos plusproductos, y que ahora han alcanzado su objetivo: su capital dinerario nada más que virtual, acumulado como tesoro, debe funcionar efectivamente ahora como capital dinerario adicional. Pero con ello no hacemos más que girar en un círculo vicioso. Sigue en pie la interrogante: ¿de dónde procede el dinero que los B (I) retiraron de la circulación y acumularon?
Ya sabemos, sin embargo, gracias al examen de la reproducción simple, que cierta masa de dinero tiene que encontrarse en las manos de los capitalistas I y II para que puedan convertir su plusproducto. El dinero, que allí sólo servía para gstarlo como rédito en medios de consumo, retornaba a las manos de los capitalistas en la medida en que lo habían adelantado para la conversión de sus mercancías respectivas; aquí reaparece el mismo dinero, pero con una función modificada. Los A y los B (I) se proporcionan alternativamente el dinero para la transformación de plusproducto en capital dinerario virtual adicional, y alternativamente vuelcan en la circulación, como medio de compra, el capital dinerario recién formado.
Lo único que está presupuesto aquí, a este respecto, es lo siguiente: que la masa de dinero existente en el país (suponiendo que la velocidad de la circulación, etc., fuera igual) alcanza tanto para la circulación activa como para el tesoro de reserva [h]; por ende el mismo supuesto del que, como vimos, había que partir también en el caso de la circulación mercantil simple. Sólo la función de los tesoros es diferente aquí. También es forzoso que la masa existente de dinero sea más considerable: 1) porque en la producción capitalista todo producto (salvo el metal precioso recién producido y los pocos productos consumidos por el productor mismo) se produce como mercancía, o sea debe metamorfosearse en dinero; 2) porque sobre la [611] base capitalista la masa del capital mercantil y su volumen de valor no sólo son mayores en términos absolutos, sino que crecen con velocidad incomparablemente mayor, 3) [porque] un capital variable cada vez más extenso ha de convertirse sin cesar en capital dinerario: 4) porque la formación de nuevos capitales dinerarios corre parejas con la ampliación de la producción, y por tanto debe existir también el material de su forma tesáurica. Si esto rige sin más ni más para la primera fase de la producción capitalista, donde hasta el sistema crediticio va acampañado de una circulación predominantemente metálica, regirá también para la fase más desarrollada del sistema de crédito, en la medida en que la base de éste siga siendo la circulación metálica. Por una parte, la producción suplementaria de metales preciosos, en la medida en que es ora abundante, ora mezquina, puede ejercer influencias perturbadoras sobre los precios mercantiles, no sólo durante períodos prolongados sino también en el marco de lapsos muy breves; por otra parte, el mecanismo crediticio en su totalidad se ocupa constantemente, mediante todo tipo de operaciones, métodos, procedimientos técnicos, en restringir a un mínimo relativo siempre decreciente la circulación metálica real, con lo cual aumentan también, en la misma proporción, la artificiosidad de todo el mecanismo y las posibilidades de perturbación en su funcionamiento normal.
Puede suceder que los distintos B, B', B", etc., (I), cuyo nuevo capital dinerario virtual comienza a operar de manera activa, tengan que comprarse unos a otros sus productos (partes de su plusproducto) y vendérselos recíprocamente. Pro tanto, y en caso de desenvolvimiento normal, el dinero adelantado para la circulación del plusproducto refluye a los diversos B en la misma proporción en que lo adelantaron para la circulación de sus mercancías respectivas. Si el dinero circula como medio de pago, aquí sólo es necesario saldar las cuentas, en la medida en que las compras y ventas recíprocas no se compensen. Pero es importante partir inicialmente en todas partes, como lo hicimos aquí, de la circulación metálica en su forma más simple, más prístina, porque con ello el flujo y el reflujo, la compensación de saldos, en suma, todas las fases que en el sistema crediticio aparecen como procesos regulados de manera consciente, se presentan como si existieran con independencia del sistema crediticio; la [612] cosa aparece en la forma natural y espontánea, en vez de en la posterior y refleja.
3. El capital variable adicional

Habiéndonos limitado hasta aquí a examinar el capital constante adicional, hemos de dedicarnos ahora a considerar el capital variable adicional.
En el libro I hemos expuesto con amplitud cómo sobre la base de la producción capitalista siempre hay existencias disponibles de fuerza de trabajo y cómo, si es necesario, puede ponerse en movimiento más trabajo aunque no aumente el número de obreros ocupados o la masa de fuerza de trabajo. Por el momento no hace falta, pues, extenderse acerca de este punto, sino más bien aceptar el supuesto de que la parte del capital dinerario recién formado a la que es posible transformar en capital variable siempre encuentra, preexistiéndola, la fuerza de trabajo en la que debe transformarse. En el libro I, asimismo, se explicó cómo un capital dado, sin acumulación, puede ampliar dentro de ciertos límites su volumen de producción. Pero aquí se trata de la acumulación de capital en la acepción específica de la misma, de tal modo que la ampliación de la producción se halla condicionada por la transformación de plusvalor en capital suplementario, y también, en consecuencia, por una ampliación en la base de capital de la producción.
El productor de oro puede acumular una parte de su plusvalor áureo en calidad de capital dinerario virtual; no bien alcanza el volumen requerido, puede convertirlo directamente en capital variable nuevo, sin que para ello tenga que vender primero su plusproducto; del mismo modo, puede convertirlo en elementos del capital constante. Sin embargo, en el último caso es necesario que estos elementos materiales de su capital constante existan previamente; sea, como se supuso en el caso de la investigación precedente, que cada productor acopie sus productos y luego lleve al mercado la mercancía terminada, sea que trabaje a pedido. La ampliación real de la producción, esto es, del plusproducto, está supuesta en ambos casos: en un caso como existente de manera efectiva; en el otro como virtualmente disponible o suministrable. [613]
II. Acumulación en el sector II

Hasta aquí nos basamos en el supuesto de que los A, A' A" (I) venden su plusproducto a los B, B', B", etc., pertenecientes al mismo sector I. Supongamos, sin embargo, que A (I) convierte en dinero su plusproducto vendiéndolo a un B del sector II. Esto sólo puede ocurrir por el hecho de que A (I), después de venderle medios de producción a B (II), no compra medios de consumo, o sea cuando se trata de una venta unilateral por parte de A. Ahora bien, como IIc sólo puede abandonar la forma de capital mercantil y adoptar la forma natural de capital constante productivo si, además de Iv, se intercambia también al menos una parte de Ipv por una parte de IIc IIc que existe bajo la forma de medios de consumo , y como si A convierte en dinero su Ipv ello se debe a que aquella transacción no se lleva a cabo, a que nuestro A, por el contrario, retira de la circulación el dinero obtenido de II con la venta de Ipv, en vez de convertirlo en la compra de medios de consumo IIc, tendremos entonces que por el lado de A (I) se ha operado, sin duda, una formación de capital dinerario virtual adicional, pero que en el otro lado existe una parte igual en cuanto a su volumen de valor de capital constante B (II) inmovilizado en la forma de capital mercantil, sin poder convertirse en la forma natural de capital constante, productivo. En otras palabras: se ha vuelto invendible una parte de las mercancías de B (II), y prima facie [a primera vista], en efecto, una parte sin cuya venta su poseedor no puede reconvertir íntegramente su capital constante, hacer que vuelva a adoptar su forma productiva; en lo que a él respecta ha ocurrido una sobreproducción, la cual, también en lo que a él respecta [i], entorpece la reproducción, incluso la que se practica en escala inalterada.
En este caso, pues, el capital dinerario virtual adicional es por parte de A (I), ciertamente, forma dinerizada del [614] plusproducto (plusvalor), pero el plusproducto (plusvalor), considerado en cuanto tal, es aquí un fenómeno correspondiente a la reproducción simple, aún no a la reproducción en escala ampliada. I(v+pv) y esto rige, en cualquier caso, para una parte de pv debe intercambiarse en último término por IIc para que se efectúe la reproducción de IIc en escala invariada; A (I), mediante la venta de su plusproducto a B (II), le ha proporcionado a éste, en forma natural, una parte correspondiente de valor del capital constante, pero al mismo tiempo, al retirar de la circulación el dinero al abstenerse de complementar la venta con una compra subsiguiente ha convertido en invendible una parte mercantil de B (II) igual en valor a ese dinero. Si tomamos en consideración, pues, la reproducción social global que abarca por igual a los capitalistas I y II -, la transformación del plusproducto de A (I) en capital dinerario virtual expresará la imposibilidad de reconvertir un capital mercantil de igual volumen de valor, perteneciente a B II, en capital productivo (constante); tendremos, por ende, en vez de producción virtual en escala ampliada, un entorpecimiento en la reproducción simple, o sea un déficit en este tipo de reproducción. Como la formación y venta mismas del plusproducto de A (I) son fenómenos normales de la reproducción simple, ya sobre la base de esta reproducción tenemos aquí los siguientes fenómenos recíprocamente condicionados: formación de capital dinerario adicional virtual en la clase I (por consiguiente, subconsumo [en I] desde el punto de vista de II); fijación de acopios mercantiles en la clase II, imposibles de reconvertir en capital productivo (por lo tanto, sobreproducción relativa en II); capital dinerario excedentario en I y déficit en la reproducción de II.
Sin demorarnos más en este punto, observemos tan sólo: cuando examinamos la reproducción simple dimos por supuesto que todo el plusvalor I y II se gastaba como rédito. Pero en realidad una parte del plusvalor se gasta como rédito y otra parte se transforma en capital. La acumulación real sólo se verifica a partir de este supuesto. La propia tesis según la cual la acumulación se lleva a cabo a expensas del consumo es cuando se la enuncia con esa generalidad una ilusión que contradice la esencia de la producción capitalista, puesto que supone que [615] el objetivo y el motivo impulsor de ésta es el consumo, y no el apoderarse de plusvalor y la capitalización de éste, es decir, la acumulación.
Consideremos ahora, con algo más de detenimiento, la acumulación en el sector II.
La primera dificultad que se nos plantea con respecto a IIc, esto es, su reconversión de componente del capital mercantil II en forma natural del capital constante II, atañe a la reproducción simple. Volvamos al esquema anterior:
(1.000v + 1.000pv) I se intercambian por 2.000 IIc.
Ahora bien, si por ejemplo la mitad del plusproducto I,
1.000pv
o sea o 500 Ipv se reincorpora como capital
2
constante al sector I, esta parte del plusproducto retenida en I no podrá reponer ninguna porción de IIc. En vez de convertirse en medios de consumo (y aquí, en este sector de la circulación entre I y II, se opera a diferencia de la reposición, mediada por los obreros I, de 1.000 IIc por 1.000 Iv un intercambio recíproco real, o sea un doble cambio de ubicación de las mercancías), esa parte debe servir en I mismo como medios de producción adicionales. No puede ejecutar esa función simultáneamente en I y II. El capitalista no puede gastar el valor de su plusproducto en medios de consumo y al propio tiempo consumir productivamente el plusproducto mismo, esto es, incorporarlo a su capital productivo. En vez de 2.000 I(v+pv), ues, sólo 1.500 o sea (1.000v + 500pv) I son convertibles en 2.000 IIc; hay, pues, 500 IIc que no pueden reconvertirse de su forma mercantil en capital productivo (constante) II. Habría ocurrido una sobreproducción en II, pues, correspondiente exactamente por su volumen al volumen de la ampliación previa experimentada por la producción en I. La sobreproducción de II podría repercutir tan agudamente en I, quizás, que incluso el reflujo de las 1.000 gastadas por los obreros de I en medios de consumo II sólo se verificaría en parte, con lo cual esas 1.000 no retornarían, bajo la forma de capital dinerario variable, a las manos de los capitalistas I. De tal suerte, estos capitalistas encontrarían dificultades inclusive para la reproducción [616] en escala inalterada, y precisamente debido al mero intento de ampliarla. Hemos de tener presente aquí que en I se ha operado, en realidad, nada más que una reproducción simple y que sólo se agruparon de diferente manera y a los efectos de una ampliación futura, digamos en el año siguiente, los elementos que figuran en el esquema.
Se podría tratar de eludir esta dificultad de la manera siguiente: las 500 IIc que están en los depósitos de los capitalistas y no son inmediatamente convertibles en capital productivo, están tan lejos de constituir una sobreproducción que, a la inversa, representan un elemento necesario de la reproducción, descuidado hasta ahora por nosotros. Hemos visto que tiene que formarse en muchos lados un fondo de dinero al que, por tanto, hay que retirar de la circulación: en parte para posibilitar la formación de nuevo capital dinerario dentro del propio I, en parte para fijar transitoriamente, en forma dineraria, el valor del capital fijo, que se consume poco a poco. Pero como en la formulación del esquema todo el dinero y las mercancías todas se encuentran desde un primer momento exclusivamente en las manos de los capitalistas I y II no existen aquí ni comerciantes, ni cambistas, ni banqueros, ni lases meramente consumidoras, que no participan de manera directa en la producción de mercancías , se des*rende de esto que es indispensable, asimismo, la formación constante de depósitos mercantiles aquí en manos de sus productores respectivos para mantener en funcionamiento el mecanismo de la reproducción. Las 500 IIc almacenadas por los capitalistas II representan, pues, el acopio mercantil de medios de consumo que media la continuidad del proceso de consumo comprendido en la reproducción, y que en este caso media la transición de un año al siguiente. El fondo de consumo que aquí se encuentra aún en manos de quienes son sus vendedores y al mismo tiempo sus productores, no puede disminuir hasta cero este año para comenzar de cero el año próximo, del mismo modo que ello tampoco puede ser el caso en el tránsito del día de hoy al de mañana. Como es preciso que constantemente se opere la formación nueva de tales depósitos mercantiles, por más que su volumen varíe, nuestros productores capitalistas II han de tener necesariamente un capital dinerario de reserva que les permita [617] seguir adelante con su proceso de producción aunque una parte de su capital productivo esté inmovilizada, transitoriamente, bajo la forma mercantil. Conforme al supuesto en efecto, combinan todo el negocio del comercio con el negocio de la producción, deben, pues, disponer también del capital dinerario adicional que, cuando las diversas funciones del proceso de reproducción se vuelven autónomas y recaen en diversos tipos de capitalistas, se encuentra en manos de los comerciantes.
A este respecto cabe objetar: 1) esa formación de un acopio y su necesidad rigen para todos los capitalistas, tanto los de I como los de II. Considerados como mero vendedores de mercancías, sólo se distinguen unos de otros porque las que venden son de distinto tipo. El acopio de mercancías II supone un acopio previo en mercancias I. Si hacemos caso omiso del acopio de un lado, hemos de pasar por alto también el del otro lado. Pero si los tomamos en consideracón en los dos lados, el problema sigue planteado en los mismos términos. 2) Así como este año se cierra, por el lado de II, con un acopio mercantil para el año próximo, habrá comenzado con un acopio mercantil de ese mismo lado, trasmitido por el año anterior. Al analizar la reproducción anual reducida a su expresión más abstracta hemos de pasar por alto ambos acopios pues. Al dejarle a este año toda su producción o sea también la que cede como acopio mercantil al año próximo , hemos de quitarle, por otra parte, la que recibió del año anterior, con lo cual tenemos de hecho ante nosotros, como objeto de nuestro análisis, el producto global de un año medio. 3) La simple circunstancia de que la dificultad que hemos de sortear no se nos presentó cuando examinábamos la reproducción simple, demuestra que se trata de un fenómeno específico, debido únicamente a un agrupamiento diferente (en lo que se refiere a la reproducción) de los elementos I, un agrupamiento modificado, sin el cual no podría verificarse absolutamente ninguna reproducción en escala ampliada.
II. Presentación esquemática de la acumulación

Consideremos ahora la reproducción con arreglo esquema siguiente:
[618] Esquema a)
I) 4.000c + 1.000v + 1.000pv = 6.000
Total = 8.252
II) 1.500c + 376v + 376pv = 2.252
En primer lugar se observa que la suma total del producto social anual = 8.252 es menor que en el primer esquema, donde era = 9.000. Podríamos, del mismo modo, tomar un total mucho mayor, decuplicarlo, por ejemplo. Elegimos una suma menor que en el esquema I precisamente para poner de manifiesto que la reproducción en escala ampliada (que aquí sólo se concibe como una producción practicada con mayor inversión de capital) no tiene nada que ver con la magnitud absoluta del producto; que, para una masa mercantil dada, sólo presupone un ordenamiento diferente o una determinación funcional distinta de los diversos elementos del producto dado, o sea que en lo que toca al volumen de valor no es, en principio, más que reproducción simple. No es la cantidad sino la determinación cualitativa de los elementos dados de la reproducción simple lo que se modifica, y esta modificación es el supuesto material de la reproducción en escala ampliada que seguirá luego [6]a Véanse, en la presente edición, t. I, vol. 2, p. 756, n. 65..
Podríamos presentar de otra manera el esquema, modificando las proporciones entre el capital variable y el constante, por ejemplo así:
Esquema b)
I) 4.000c + 875v + 875pv = 5.750
Total = 8.252
II) 1.750c + 376v + 376pv = 2.502
De esta aanera el esquema aparecería como ordenado para la reproducción en escala simple, de tal modo que el plusvalor se gaste íntegramente como rédito y no se acumule. En ambos casos, bajo a) así como bajo b), tenemos [619] un producto anual del mismo volumen de valor, sólo que en un caso, sub b), con tal agrupamiento funcional de sus elementos que se reinicia la reproducción en la misma escala, mientras que sub a) ese agrupamiento constituye la base material de la reproducción en escala ampliada. Sub b), en efecto, (875v + 875pv) I = 1.750 I(v+pv) se intercambian sin excedente por 1.750 IIc, mientras que sub a) (1.000v + 1.000pv) I = 2.000 I(v+pv) en la conversión con 1.500 IIc dejan un excedente de 500 Ipv para la acumulación en la clase I.
Pasemos ahora a un análisis más detallado del esquema a). Supongamos que una mitad del plusvalor, tanto en I como en II, en vez de gastarse como rédito se acumula, esto es, se convierte en elemento de capital suplementario. Como la mitad de 1.000 Ipv = 500 debe acumularse en una u otra forma, debe invertirse como capital dinerario adicional, es decir, debe transformarse en capital productivo suplementario, sólo se gastarán (1.000v + 500pv) I como rédito. Por consiguiente, aquí sólo figuran 1.500 como magnitud normal de IIc. No es necesario seguir investigando el intercambio entre 1.500 I(v+pv) y 1.500 IIc, pues lo hemos expuesto ya como proceso de la reproducción simple; tampoco entran en consideración 4.000 Ic, pues también dilucidamos, como proceso de la reproducción simple, su reordenamiento para la reproducción que vuelve a iniciarse (y que esta vez se efectúa en escala ampliada).
Lo único que queda aquí por investigar, pues, es: 500 Ipvy (376v + 376pv) II, en la medida en que se toman en consideración por una parte las proporciones internas tanto de I como de II, y por otra parte el movimiento entre ambos. Como supusimos que también en II debe acumularse la mitad del plusvalor, aquí habrán de transformarse 188 en capital, de las cuales 1/4 en capital variable = 47 (digamos 48 para redondear); para transformar e* capital constante quedan 140 [7].
Tropezamos aquí con un nuevo problema, cuya mera existencia ha de resultar asombrosa para la concepción corriente, según la cual las mercancías de un tipo suelen intercambiarse por mercancías de otro tipo, ditto [o sea] mercancías por dinero y el mismo dinero de nuevo por mercancía de otro tipo. Las 140 IIpv sólo pueden transformarse en capital productivo al ser repuestas por una [620] parte de las mercancías Ipv, de igual importe de valor. Se comprende de suyo que la parte de Ipv que se debe intercambiar por IIpv ha de componerse de medios de producción adecuados para ingresar tanto en la producción de I como en la de II, o bien, con exclusividad, en la de II. Esta reposición sólo puede efectuarse mediante una compra unilateral por parte de II, ya que todo el plusproducto 500 Ipv, que todavía hemos de examinar, debe servir para la acumulación dentro de I, o sea no puede intercambiarse por mercancías II; en otras palabras, I no lo puede acumular y consumir a la vez. II, pues, se ve obligado a comprar 140 Ipv con dinero en efectivo, sin que este dinero refluya a sus manos mediante la venta subsiguiente de su mercancía a I. Y precisamente es éste un proceso que se reitera constantemente, con cada nueva producción anual, en la medida en que ésta es una reproducción en escala ampliada. ¿Dónde brota, en II, la fuente para eso?
II parece ser, por el contrario, un campo absolutamente estéril para la formación de nuevo capital dinerario, formación que en un principio se presenta de hecho como simple atesoramiento y que acompaña a la acumulación real y en la producción capitalista la condiciona.
Al comienzo tenemos 376 IIv; el capital dinerario de 376, adelantado en fuerza de trabajo, gracias a la compra de mercancías II retorna constantemente como capital variable, en forma dineraria, a las manos del capitalista II. Este alejamiento, siempre reiterado, respecto al punto de partida el bolsillo del capitalista y el retorno a dicho punto no aumentan en modo alguno el dinero que trajina en este ciclo. No es ésta, pues, una fuente de acumulación dineraria, no se puede retirar este dinero de esa circulación para atesorarlo, para formar con él nuevo capital dinerario virtual.
¡Pero, un momento! ¿No habrá manera de obtener aquí una pequeña ganancia?
No debemos olvidar que la clase II tiene, sobre la I, la ventaja de que los obreros que emplea se ven precisados a comprarle las mecancías producidas por ellos mismos. La clase II es compradora de la fuerza de trabajo y, a la vez, vendedora de mercancías a los poseedores de la fuerza de trabajo que ella emplea. La clase II puede, por ende:
1) Abatir simplemente el salario por debajo de su nivel normal, cosa que también pueden hacer los capitalistas [621] de la clase I. De este modo se libera una parte del dinero que funciona como forma dineraria del capital variable, y esto, al repetirse una y otra vez el mismo proceso, puede constituir una fuente normal de atesoramiento, y por tanto también de capital dinerario adicional virtual, en la clase II. Con la ganancia fraudulenta ocasional nada tenemos que ver aquí, pues lo que examinamos es la formación normal de capital. Pero no se debe olvidar que el salario normal efectivamente pagado (que, ceteris paribus [bajo condiciones en lo demás iguales], determina la magnitud del capital variable) no se paga por merced de los capitalistas, en modo alguno, sino que bajo condiciones dadas hay que pagarlo. Con esto queda descartado ese modo de explicación. Si partimos del supuesto de que el capital variable que tiene que gastar la clase II es 376v, para poder explicar un nuevo problema que nos sale al paso no debemos introducir súbitamente la hipótesis de que esa clase adelanta 350v, por ejemplo, y no 376v.
2) Pero por otra parte, como hemos dicho, la clase II, considerada como totalidad, tiene la ventaja sobre la clase I de ser a la vez compradora de la fuerza de trabajo y, asimismo, revendedora de su mercancía a sus propios obreros. En todos los países industriales, por ejemplo en Inglaterra y los Estados Unidos, se conocen los datos más tangibles acerca de cómo puede explotarse esa circunstancia, de cómo se puede pagar nominalmente el salario normal, pero en realidad volviendo a atrapar alias a robar una parte del mismo sin el equivalente mercantil correspondiente; de cómo puede llevarse a cabo esta operación en parte por medio del truck system [pago con bonos], en arte por la falsificación (tal vez no detectable por la ley) del medio circulante. (Ampliar esto, en la presente ocasión, con algunos ejemplos pertinentes.) Es ésta la misma operación que sub I, sólo que disfrazada, ejecutada dando un rodeo. Por eso hemos de rechazarla aquí, tal como hicimos con aquélla. De lo que se trata aquí es del salario pagado de manera efectiva, y no del nominal.
Como vemos, en el análisis objetivo del mecanismo capitalista no hay que valerse, como subterfugios para eludir dificultades teóricas, de ciertos estigmas que todavía se adhieren a él de manera extraordinaria. Pero, cosa extraña, la gran mayoría de mis críticos burgueses claman [622] indignados porque en el libro I de "El capital", por ejemplo, al suponer que el capitalista paga el valor real de la fuerza de trabajo lo que en gran parte no hace , ¡habría agraviado yo a dicho capitalista! (Con la magnanimidad que se me atribuye, puede citarse aquí a Schäffle) [8].
Con las 376 IIv, pues, no hemos podido acercarnos al objetivo fijado.
Pero aun más vidrioso se presenta el caso con las 376 IIpv. Aquí sólo se contraponen capitalistas de la misma clase, que se venden y compran recíprocamente los medios de consumo por ellos producidos. El dinero necesario para este intercambio no funciona más que como medio de circulación y, en caso de desenvolvimiento normal, debe refluir a los participantes en la misma medida en que lo adelantaron a la circulación, donde describirá siempre de nuevo la misma órbita.
Retirar este dinero de la circulación para formar capital dinerario adicional virtual, es algo que sólo parece posible de dos maneras. O bien una parte de los capitalistas II tima a la otra y practica, de esa suerte, el robo de dinero. Para la formación de nuevo capital dinerario, como sabemos, no se requiere ninguna ampliación provisoria del medio circulante; lo único necesario es que en ciertos puntos de la circulación se retire el dinero y se lo atesore. Pero en nada cambiaría las cosas el hecho de que el dinero hubiera sido robado y, por ende, que la formación de capital dinerario adicional por una parte de los capitalistas II pudiera verse acompañada por una positiva pérdida de dinero de otros de esos capitalistas. El sector estafado de los capitalistas II tendría que vivir con algo menos de boato, pero eso sería todo.
O bien, sin embargo, una parte de IIpv, representada en medios de subsistencia imprescindibles, se transforma directamente en nuevo capital variable dentro del sector II. Cómo ocurre esto es un punto que investigaremos al término de este capítulo (bajo el número IV).
1. Primer ejemplo

A) Esquema de la reproducción simple
I. 4.000c + 1.000v + 1.000pv = 6.000
Total = 9.000
II. 2.000c + 500v + 500pv = 3.000
[623]B) Esquema inicial para la reproducción [j]
en escala ampliada
I. 4.000c + 1.000v + 1.000pv = 6.000
Total = 9.000.
II. 1.500c + 750v + 750pv = 3.000
Si suponemos que en el esquema B se acumula la mitad del plusvalor de I, o sea 500, obtendremos primero (1.000v + 500pv) I, o bien 1.500 I(v+pv) para reponer por 1.500 IIc; queda entonces en I: 4.000c + 500pv, siendo esta última cantidad la que hay que acumular. La reposición de (1.000v + 500pv) I por 1.500 IIc es un proceso correspondiente a la reproducción simple, ya dilucidado cuando la analizamos.
Supongamos que de las 500 Ipv es necesario transformar 400 en capital constante, 100 en variable. Ya hemos explicado el intercambio, dentro de I, de las 400pv que han de capitalizarse de esa manera; se las puede anexar a Ic, sin más trámite, y entonces obtendremos para I:
4.400c + 1.000v + 100pv (las últimas hay que convertirlas en 100v).
Por su parte, II le compra a I, con fines de acumulación, las 100 Ipv (existentes en medios de producción), que pasan a constituir capital constante adicional de II, mientras que las 100 en dinero pagadas por aquéllas se convierten en forma dineraria del capital variable adicional de I. Tenemos, entonces, para I un capital de 4.400c + 1.100v (estas últimas en dinero) = 5.500.
II tiene ahora 1.600c para capital constante; para que pueda ponerse a trabajar debe agregarle otras 50v en dinero con vistas a la adquisición de nueva fuerza de trabajo, con lo cual su capital variable aumenta de 750 a 800. Esta ampliación de los capitales constante y variable de II por un total de 150 se efectúa a expensas de su plusvalor; de los 750 IIpv sólo quedan, pues, 600pv como fondo de consumo de los capitalistas II, cuyo producto anual se distribuye ahora de la siguiente manera:
II) 1.600c + 800v + 600pv (fondo de consumo) = 3.000
Las 150pv producidas en medios de consumo, que aquí se convierten en (100c + 50v) II, ingresan por entero, bajo su forma natural, en el consumo de los obreros: [624] los obreros I consumen 100 (100 Iv), y 50 los obreros II (50 IIv), como expusimos más arriba. En realidad, en II, cuyo producto global se apronta en una forma requerida para la acumulación, es preciso que una parte del plusvalor acrecentada en 100 [k] se reproduzca en forma de medios de consumo necesarios. Si efectivamente comienza la reproducción en escala ampliada, las 100 de capital dinerario variable de I refluyen a II, pasando por las manos de la clase obrera I; II, por el contrario, transfiere a I 100pv en acopio de mercancías y, a la vez, 50 en acopio de mercancías a su propia clase obrera.
El ordenamiento modificado a efectos de la acumulación, se presenta ahora como sigue:
I) 4.400c + 1.100v + 500 (fondo de consumo) = 6.000
II) 1.600c + 800v + 600 (fondo de consumo) = 3.000

Como arriba, total 9.000
De esto, son capital:
I) 4.400c + 1.100v (dinero) = 5.500
= 7.900
II) 1.600c + 800v (dinero) = 2.400
mientras que la producción comenzó con:
I) 4.000c + 1.000v = 5.000
= 7.250
II) 1.600c + 750v = 2.250
Ahora bien, si la acumulación real se opera sobre esta base, esto es, si se produce realmente con este capital acrecentado, tendremos al término del año siguiente:
I) 4.400c + 1.100v + 1.100pv = 6.600
= 9.800
II) 1.600c + 800v + 800pv = 3.200
Supongamos que sub I la acumulación continúa efectuándose en la misma proporción; o sea, 550pv gastadas como rédito, 550pv acumuladas. En primer término, entonces, 1.100 IIc [l] reponen a 1.100 Iv; además hay que realizar otras 550 Ipv en un importe igual de mercancías II; o sea, en total, 1.650 I(v+pv). Pero el capital constante de II al que hay que reponer es apenas = 1.600, y por tanto las 50 restantes habrá que completarlas tomándolas de 800 IIpv. Si aquí hacemos abstracción, en un primer [625] momento, del dinero, tendremos como resultado de esa transacción:
I) 4.400c + 550pv (que hay que capitalizar); además, en fondo de consumo de los capitalistas y obreros, 1.650(v+pv), realizadas en mercancías IIc.
II) 1.650c (50, en efecto, han sido agregadas tomándolas de IIpv, según dijimos más arriba) + 800v + 750pv (fondo de consumo de los capitalistas).
Pero si en II se mantiene la antigua proporción de v a c, por las 50c habrá que desembolsar otras 25v; habrá que tomarlas de las 750pv, con lo que tendremos:
II) 1.650c + 825v + 725pv.
Sub I hay que capitalizar 550pv; si se mantiene la proporción anterior, 440 serán de capital constante y 110 de capital variable. Estas 110 hay que extraerlas, llegado el caso, de 725 IIpv, es decir que los obreros I consumirán medios de consumo por 110 en vez de hacerlo los capitalistas II, y que éstos se verán forzados a capitalizar esas 110pv que no pueden consumir. Con ello, de las 725 IIpv quedan 615 IIpv. Pero si II transforma así esas 110 en capital constante adicional, necesitará un nuevo capital variable suplementario de 55, que, una vez más, habrán de salir de su plusvalor; descontándolas de las 615 IIpv quedarán 560 para el consumo de los capitalistas II y obtendremos ahora, una vez efectuadas todas las transferencias reales y potenciales, el siguiente valor de capital:
I) (4.400c + 440c) + (1.100v + 110v) = 4.840c + 1.210v = 6.050
II) (1.600c + 50c + 110c) + (800v + 25v + 55v) = 1.760c + 880v = 2.640

8.690.
Si las cosas han de transcurrir de manera normal, la acumulación en II tendrá que efectuarse con más rapidez que en I, porque, de no ser así, la parte de I(v+pv) que tiene que convertirse en mercancías IIc crecerá más rápidamente que IIc, única por la que puede intercambiarse.
Si la reproducción se continúa sobre esta base y las demás circunstancias se mantienen incambiadas, tendremos este resultado al término del año siguiente:
I) 4.840c + 1.210v + 1.210pv = 7.260
= 10.780
II) 1.760c + 880v + 880pv = 3.520
[626] Si la tasa de distribución del plusvalor no varía, en un principio habrá que gastar de I, como rédito: 1.210v y la mitad de pv = 605; en total = 1.815. Este fondo de consumo nuevamente es mayor en 55 que IIc. Las 55 han de descontarse de 880pv 13
[m], con lo cual quedarán 825. 55 IIpv transformadas en IIc presuponen una nueva deducción de IIpv para el capital variable correspondiente = 27 1/2; quedan para consumir, 797 1/2 IIpv.
Para capitalizar en I hay ahora 605pv; de ellas 484 son de capital constante, 121 de variable; las últimas hay que deducirlas de IIpv, que eran ahora = 797 1/2, con lo cual quedan 676 1/2 IIpv. II, pues, transforma otras 121 en capital constante y necesita para ello capital variable nuevo = 60 1/2, que también se descuenta de las 676 1/2; quedan, entonces, 616 para consumir.
Tenemos, siendo así, este capital:
I) Constante 4.840 + 484 = 5.324.
Variable 1.210 + 121 = 1.331.
II) Constante 1.760 + 55 + 121 = 1.936
Variable 880 + 27 1/2 + 60 1/2 = 968
En total:
I) 5.324c + 1.331v = 6.655
= 9.559;
II) 1.936c + 968v = 2.904
y al término del año el producto será el siguiente:
I) 5.324c + 1.331v + 1.331pv = 7.986
11.858.
II) 1.936c + 968v + 968pv = 3.872
Reiterando el mismo cálculo y redondeando las facciones, obtendremos al término del año siguiente este producto:
I) 5.856c + 1.464v + 1.464pv = 8.784
= 13.043 [o]
II) 2.129c + 1.065v + 1.065pv = 4.259[n]
Y al final del año siguiente:
I) 6.442c + 1.610v + 1.610pv = 9.662
= 14.348
II) 2.342c + 1.172v + 1.172pv = 4.686
En el transcurso de una reproducción quinquenal [p] en escala ampliada, el capital global de I y II ha aumentado de [627] 5.500c [q] + 1.750v = 7.250 [r], a 8.784c + 2.782v = 11.566, o sea en una proporción de 100 : 160. El plusvalor global, que originariamente era de 1.750, es ahora de 2.782. El plusvalor consumido era al principio de 500 para I y 600 [s] para II, y de 1.100 [t] en total; en el último año fue de 732 para I y de 745 [u] para II, o sea de 1.477 [v] en total. Se ha acrecentado, pues, en la proporción de 100 : 134 [w] [9].
2. Segundo ejemplo

Tomemos ahora el producto anual de 9.000, que en su totalidad, como capital mercantil, se encuentra en manos de la clase capitalista industrial, bajo una forma en la cual la proporción media general entre el capital variable y el constante es la de 1 : 5. Ello presupone lo siguiente: un desarrollo ya considerable de la producción capitalista y, correspondientemente, de la fuerza productiva del trabajo social; una ampliación previa e importante de la escala de producción; por último, el desarrollo de todas las circunstancias que generan una sobrepoblación relativa en la clase obrera. El producto anual se distribuirá entonces, una vez redondeadas las fracciones, de la siguiente manera:
I) 5.000c + 1.000v + 1.000pv = 7.000
= 9.000
II) 1.430c + 285v + 285pv = 2.000
Supongamos, ahora, que la clase de los capitalistas I consume la mitad del plusvalor = 500 y acumula la otra mitad. En tal caso habría que intercambiar (1.000v + 500pv) I = 1.500, por 1.500 IIc. Como aquí IIc es sólo = 1.430, es necesario agregar 70 del plusvalor, deducidas de las 285 IIpv, quedan 215 IIpv. Obtenemos, por consiguiente:
I) 5.000c + 500pv (que hay que capitalizar) + 1.500(v+pv) en el fondo de consumo de los capitalistas y obreros. [628]
II) 1.430c + 70pv (que hay que capitalizar) + 285v + 215pv.
Como aquí 70 IIpv se anexan directamente a IIc, para poner en movimiento ese capital constante adicional se
70
requerirá un capital variable de = 14; estas 14 se
5
deducen también de las 215 IIpv; restan 201 IIpv, y tenemos:
II) (1.430c + 70c) + (285v + 14v) + 201pv.
El intercambio de 1.500 I(v+1/2pv) por 1.500 IIc es un proceso de la reproducción [x] simple, y por ende ya ventilado. Con todo, hemos de llamar la atención aquí acerca de algunas peculiaridades resultantes de que en la reproducción acumuladora I(v+1/2pv) no se repone solamente por IIc, sino por IIc más una parte de IIpv.
Que, una vez supuesta la acumulación, I(v+pv) es mayor que IIc y no igual a IIc, como sí ocurría en la reproducción simple, es algo que se comprende de suyo, puesto que: 1) si I incorpora una parte de su plusproducto a su propio capital productivo y transforma 5/6 de aquél en capital constante, no puede reponer al mismo tiempo esos 5/6 por medios de consumo II; 2) de su plusproducto, I tiene que suministrar el material para el capital constante que se requiere con vistas a la acumulación dentro de II, tal como II debe proporcionar a I el material para el capital variable que ha de poner en movimiento la parte del plusproducto de I que este mismo emplea como pluscapital constante. Sabemos ya que el capital variable real se compone de fuerza de trabajo, y por ende también el capital variable adicional. No es el capitalista I el que compra a II medios de subsistencia necesarios y los acopia o acumula para la fuerza de trabajo adicional que habrá de emplear, tal como tenía que hacer el esclavista. Son los obreros mismos los que tratan con II. Pero esto no impide que, desde el punto de vista del capitalista, los medios de consumo de la fuerza de trabajo suplementaria no sean más que medios de producción y de conservación de su fuerza de trabajo suplementaria eventual, o sea la forma natural de su capital variable. Su propia operación siguiente, en el caso la de I, consiste simplemente en [629] atesorar el nuevo capital dinerario requerido para la compra de fuerza de trabajo suplementaria. Una vez incorporada ésta, el dinero se convierte en medio de compra de mercancías II para esa fuerza de trabajo, o sea que debe encontrar, preexistentes, esos medios de consumo.
Entre paréntesis. El señor capitalista, al igual que su prensa, suele estar descontento con la manera en que la fuerza de trabajo gasta su dinero y con las mercancías II en que la misma realiza dicho dinero. Con tal motivo filosofa, cultiparlotea y cxuda filantropía por todos los poros, como hace por ejemplo el señor Drummond, secretario de la embajada inglesa en Washington. "The Nation" {un periódico}, nos informa Drummond, publicó en octubre de 1879 un intcresante artículo en el que se dice, entre otras cosas: "Los obreros no se mantuvieron, en el plano de la cultura, a la par del progreso que se registra en las invenciones, tienen ahora al alcance de la mano multitud de objetos que no saben usar, y para los que no configuran, por lo tanto, mercado alguno". {No hay capitalista, naturalmente, que no desee que los obreros compren sus mercancías.} "No hay motivo alguno de que el obrero no desee las mismas comodidades que el clérigo, el abogado y el médico que ganan lo mismo que él". {¡Los abogados, clérigos y médicos de este tipo, por cierto, no podrán permitirse más que el deseo de muchas comodidades!} "Pero no las desea. El problema estriba siempre en cómo elevarlo, mediante un método racional y saludable, en su condición de consumidor; no es un problema fácil de resolver, ya que toda su ambición no va más allá de la reducción de sus horas de trabajo, y el demagogo lo incita a tratar de reducirlas, mucho más que a elevar su situación mediante el mejoramiento de sus aptitudes intelectuales y morales." ("Reports of H. M.'s Secretaries of Embassy and Legation on the Manufactures, Commerce etc. of the Countries in which they Reside", Londres, 1879, p. 404.)
Un prolongado horario de trabajo parece ser el secreto del método racional y saludable que habrá de elevar la situación del obrero, mediante el mejoramiento de su aptitud intelectual y moral, y que lo convertirá en consumidor racional. Para convertirse en consumidor racional de la mercancía que le ofrecen los capitalistas debe empezar ante todo ¡pero el emagogo se lo impide! por dejar que su propia fuerza de trabajo sea consumida de manera [630] irracional e insalubre por su propio capitalista. Lo que el capitalista entiende por consumo racional se advierte a las claras allí donde es tan condescendiente que practica directamente el comercio de los artículos que consumen sus obreros: en el truck system, uno de cuyos ramos, entre muchos, es el de proporcionar vivienda a los trabajadores, de tal modo que el capitalista de éstos es al mismo tiempo el propietario de las casas que alquilan.
Este mismo Drummond, cuya alma delicada se extasía con los intentos capitalistas de elevar a la clase obrera, nos cuenta en ese informe, entre otras cosas, de las fábricas algodoneras modelo de Lowell & Lawrence Mills. Las casas donde comen y se alojan las muchachas obreras pertenecen a la sociedad por acciones propietaria de la fábrica; las regentas de esas casas se hallan al servicio de la misma compañía, que les fija sus reglamentaciones; ninguna muchacha puede volver a casa después de las 10 de la noche. Y he aquí la perla: la policía privada de la empresa patrulla la zona para impedir las infracciones a esa disposición domiciliaria. Después de las 10 de la noche ninguna muchacha puede salir ni entrar. Ninguna de las muchachas puede alojarse fuera del terreno perteneciente a la sociedad, a la que cada casa rinde apróximadamente 10 dólares de alquiler por semana, y ahora veamos en toda su gloria al consumidor racional: "Como el omnipresente piano, sin embargo, se encuentra en muchos de los mejores albergues para obreras, la música, el canto y la danza desempeñan un importante papel, por lo menos para aquellas que después de diez horas de trabajo incesante ante el telar necesitan, más que un descanso real, variación luego de la monotonía" (p. 412). Pero sólo ahora se revela el secreto fundamental de cómo hacer del obrero un consumidor racional. El señor Drummond visita la fábrica de cuchillos de Turners Falls (en el río Connecticut), y el señor Oakman, tesorero de la socidad anónima, después de asegurarle que la cuchillería de mesa norteamericana es superior en calidad a la inglesa, prosigue: "También en los precios batiremos a Inglaterra; ya ahora le llevamos la delantera en lo que respecta a la calidad, como es sabido, pero tenemos que vender a precios más bajos, ¡y lo haremos cuando consigamos más barato nuestro acero y rebajemos el precio de nuestro trabajo!" (p. 427). Reducción del salario y prolongación de la jornada laboral: ése es el [631] meollo del método racional y saludable que elevará al obrero a la dignidad de consumidor racional, para que así configure un mercado capaz de absorber la multitud de objetos que la cultura y el progreso que se registra en las invenciones le han puesto al alcance de la mano.
Así como I tiene que suministrar, tomándolo de su plusproducto, el capital constante adicional de II, éste, en ese sentido, ha de proporcionar el capital variable suplementario que necesita I. En lo que respecta al capital variable, II acumula para I y para sí mismo, al reproducir en forma de medios de consumo necesarios una parte mayor de su producción global y también, en particular, de su plusproducto.
I(v+pv), cuando se trata de una producción basada en el aumento del capital, tiene que ser = IIc más la parte del plusproducto reincorporada como capital, más la porción adicional de capital constante necesaria para ampliar la producción en II, y el mínimo de esa ampliación es aquel sin el cual es impracticable la acumulación real, esto es, la expansión real misma de la producción en I.
Si volvemos ahora al último caso considerado más arriba, vemos que presenta la peculiaridad de que IIc es menor que I(v+1/2pv), que la parte del producto de I gastada como rédito en medios de consumo, de tal suerte que, para convertir las 1.500 I(v+pv), de inmediato se realiza por ellas una parte del plusproducto II = 70. En lo que respecta a IIc = 1.430, la reposición de esa parte bajo circunstancias en lo demás iguales debe ser hecha a partir de I(v+pv) por el mismo importe de valor, para que con ella tenga lugar la reproducción simple en II; de ahí que, en esa medida, no debamos proseguir aquí su examen. Otra cosa ocurre con las 70 IIpv complementarias. Lo que para I e mera reposición de rédito por medios de consumo, intercambio mercantil orientado únicamente hacia el consumo, no es aquí para II como sí es el caso en la reproducción simple mera reconversión de su capital constante de la forma de capital mercantil a su forma natural, sino proceso directo de acumulación, transformación de una parte de su plusproducto de la forma de medios de consumo a la de capital constante. Si con las £ 70 en dinero (reserva dineraria para la conversión de [632] plusvalor) I compra las 70 IIpv, y II, en vez de comprar 70 Ipv, acumula las £ 70 como capital dinerario, éste seguirá siendo expresión de producto suplementario (precisamente del plusproducto de II, del cual es una parte alícuota), aunque no de un producto que reingrese a la producción; pero entonces esa acumulación de dinero por parte de II sería expresión a la vez de 70 Ipv invendibles en medios de producción. Existiría una sobreproducción relativa en I, correspondiente a esa no ampliación simultánea de la reproducción por parte de II.
Pero prescindiendo de eso: durante el lapso en que las 70 en dinero procedentes de I aún no retornaron a este sector o sólo lo hicieron en parte mediante la compra de 70 Ipv por parte de II, figuran 70 en dinero total o parcialmente como capital dinerario virtual adicional en manos de II. Esto es válido para todo intercambio entre I y II, hasta que la reposición recíproca de las mercancías una y otra parte haya operado el reflujo del dinero a su punto de partida. Pero el dinero, cuando las cosas transcurren de manera normal, aquí sólo desempeña ese papel transitoriamente. Ahora bien, en el sistema crediticio, en el que toda suma de dinero adicional momentáneamente libre debe funcionar de inmediato y de manera activa como capital dinerario adicional, a ese capital dinerario que sólo de momento es libre se lo puede fijar, por ejemplo para que sirva en nuevas empresas sub I, aunque todavía tendría que poner en movimiento, en ese mismo sector, el producto adiconal aún inmovilizado en otras empresas. Es necesario observar, además, que la anexión de 70 Ipv al c*apital constante II requiere al mismo tiempo una ampliación del capital variable II por un importe de 14. Esto presupone de manera semejante a lo que ocurría en I con la incorporación directa de plusproducto Ipv al capital Ic que la reproducción en II ya se efectúa tendiendo a una capitalización ulterior; que dicha reproducción implica, por consiguiente, la ampliación de la parte del plusproducto compuesta de mceios de subsistencia necesarios.
Si es necesaro capitalizar 500 Ipv, el producto de 9.000 del segundo ejemplo ha de distribuirse de la siguiente manera, como vimos, a los efectos de la reproducción. Sólo tomamos en consideración las mercancías, y pasamos por alto la circulación dineraria. [633]
I) 5.000c + 500pv (que hay que capitalizar) + 1.500(v+pv) (fondo de consumo) = 7.000 en mercancías.
II) 1.500c + 299v + 201pv = 2.000 en mercancías. Suma total; 9.000 en producto mercantil.
La capitalización se efectúa ahora de esta manera:
En I, las 500pv que se capitalizan se distribuyen en 5/6 = 417c + 1/6 = 83v. Las 83v retiran de IIpv una cantidad igual de dinero, con la que se adquieren elementos del capital constante, que por tanto se incorporan a IIc. Un aumento de IIc en 83 condiciona un aumento de IIv en 1/5 de 83 = 17. Después de la transacción tendremos, entonces:
I) (5.000c + 417pv)c + (1.000v + 83pv)v = 5.417c + 1.083v = 6.500
II) (1.500c + 83pv)c + (299v + 17pv)v = 1.583c + 316v = 1.899

Total: 8.399
En I, el capital ha aumentado de 6.000 a 6.500, o sea en 1/12. En II, de 1.715 a 1.899, o sea en poco menos de 1/9.
Sobre esta base, en el segundo año la reproducción arroja, al término del mismo, este resultado en capital:
I) (5.417c + 452pv)c + (1.083v + 90pv)v = 5.869c + 1.173v = 7.042
II) (1.583c + 42pv + 90pv)c + 316v + 8pv + 18pv)v = 1.715c + 342v = 2.057
y al finalizar el tercer año tendremos este producto:
I) 5.869c + 1.173v + 1.173pv
II) 1.715c + 342v + 342pv.
Si I acumul, como hasta el presente, la mitad del plusvalor, I(v+1/2pv) dará 1.173v + 587(1/2pv) = 1.760, suma mayor que el total de las 1.715 IIc, y mayor, precisamente, en 45. Hay que compensar éstas mediante la transferencia de un importe igual en medios de producción a IIc. IIc crece así en 45, lo que condiciona un incremento de 1/5 = 9 en IIv. Las 587 Ipv capitalizadas se dividen además en 5/6 y 1/6, o sea en 489c y 98v; estas 98 condicionan en II una nueva adición de capital constante por 98, la cual condiciona a su vez un aumento del capital variable de II en 1/5 = 20. Tenemos, entonces: [634]
I) (5.869c + 489pv)c + 1.173v + 98pv)v = 6.358c + 1.271v = 7.629
II) (1.715c + 45pv + 98pv)c + (342v + 9pv + 20pv)v =
1.858c + 371v = 2.229

Capital total = 9.858
En tres años de reproducción creciente, pues, el capital global de I ha aumentado de 6.000 a 7.629; el de II de 1.715 a 2.229; el capital global social de 7.715 a 9.858.
3. Conversión de IIc en la acumulación
[y]
En el intercambio de I(v+pv) con IIc se presentan, pues, diferentes casos.
En la reproducción simple uno y otro deben ser iguales y reponerse mutuamente, ya que en caso contrario, como hemos visto más arriba, la reproducción simple no puede llevarse a cabo sin perturbaciones.
En lo que se refiere a la acumulación, hemos de tener en cuenta ante todo la tasa de la misma. En los casos precedentes suponíamos que la tasa de la acumulación era en I = 1/2 pv I, y asimismo que se mantenía constante en los diversos años. Sólo hicimos variar la proporción en que ese capital acumulado se divide en variable y constante. Resultaron de ello tres casos:
1) I(v+1/2pv) = IIc, que por lo tanto es menor que I(v+pv). Esto debe ocurrir indefectiblemente, ya que en caso contrario no habría acumulación en I.
2) I(v+1/2pv) es mayor que IIc. En este caso la reposición se opera mediante el agregado a IIc de una parte correspondiente de IIpv, con lo cual esta suma es = I(v+1/2pv) Aquí, para II la transacción no es una reproducción simple de su capital constante, sino ya acumulación, aumento del mismo con la parte de su plusproducto que II intercambia por medios de producción I; este aumento implica, a la vez, que II aumenta además su capital variable, proporcionadamente, a expensas de su propio plusproducto.
3) I(v+1/2pv) es menor que IIc. En este caso II no ha reproducido íntegramente su capital constante por medio [635] de la transacción, y debe cubrir el déficit comprándole a I. Pero esto no exige ninguna acumulación ulterior de capital variable II, ya que en virtud de esa sola operación su capital constante, en lo que respecta a la magnitud, se ha reproducido completamente. Por otra parte, gracias a esa transacción la parte de los capitalistas de I que sólo acumula capital dinerario adicional, lleva a cabo ya una fracción de ese tipo de acumulación.
El supuesto de la reproducción simple, de que I(v+pv) es = IIc, no sólo es incompatible con la producción capitalista lo cual no excluye, por lo demás, que en el ciclo industrial de 10 a 1 años uno de éstos registre a menudo una producción global menor que la del precedente, esto es, que ni siquiera se opere una reproducción simple con respecto al año anterior , sino que además, teniendo en cuenta el crecimiento anual natural de la población, la reproducción simple sólo podría efectuarse si de las 1.500 que representan el plusvalor global se alimentara una cantidad proporcionalmente mayor de servidores improductivos. Siendo así, por el contrario, la acumulación de capital, o sea la verdadera producción capitalista, sería imposible. En consecuencia, la realidad de la acumulación capitalista excluye que IIc sea = I(v+pv). Sin embargo, incluso en la acumulación capitalista podría darse el caso de que, a consecuencia del desenvolvimiento de los procesos de acumulación llevados a cabo en la serie anterior de procesos de producción, IIc no sólo fuera igual, sino incluso mayor que I(v+pv). Equivaldría esto a una sobreproducción en II que sólo se podría compensar por una crisis catastrófica [einen grossen Krach] [10], a consecuencia de la cual se transfiriera capital de II a I. Tampoco modifica en nada la relación entre I(v+pv) y IIc el hecho de que una parte del capital constante de II se reproduzca por sí misma, como ocurre por ejemplo en la agricultura con el empleo de simientes que se autorreproducen. En lo que respecta al intercambio entre I y II, esa parte IIc se tiene tan poco en cuenta como a Ic. Nada cambia en el fondo del asunto, asimismo, que una porción de los productos de II sea susceptible de ingresar en I como medios de producción. Los cubre una porción de los medios de producción suministrados por I, y desde un principio es necesario desechar esas porciones, en uno y otro sector, si queremos investigar en toda su pureza y sin distorsiones el intercambio [636] entre las dos grandes clases de la producción social, los productores de medios de producción y los productores de medios de consumo [z].
De modo, pues, que en la producción capitalista I(v+pv) puede no ser igual a IIc, o sea que ambos pueden no compensarse recíprocamente en el intercambio. Por el contrario, si Ipv÷x es la parte de Ipv que los capitalistas I gastan como rédito, I(v+pv÷x) podrá ser igual, mayor o menor que IIc; pero I(v+pv÷x) será siempre menor que II(c+pv), y precisamente menor en la parte IIpv que la propia clase de los capitalistas II tiene que consumir sea como fuere.
Hemos de apuntar que en este examen de la acumulación no se ha presentado con exactitud el valor del capital constante, en la medida en que es parte de valor del capital mercantil a cuya producción coopera. La parte fija del capital constante recién acumulado sólo ingresa paulatina y periódicamente según la diferente naturaleza de esos elementos fijos en el capital mercantil; éste, por tanto, allí donde las materias primas y los productos semielaborados, etc., entran masivamente en la producción mercantil, consiste en su mayor parte de productos que remplazan los componentes constantes circulantes y el capital variable. (A causa de la rotación de los componentes circulantes, sin embargo, se puede proceder de esta suerte; se supone, así, que en el curso del año la parte circulante, junto con la porción de valor del capital fijo cedida a ella, rota con la suficiente frecuencia para que la suma global de las mercancías suministradas iguale el valor de todo el capital que ingresa en la producción anual.) Pero allí donde en la industria maquinizada sólo entran materiales auxiliares, pero no materia prima, el elemento de trabajo = v ha de reaparecer necesariamente en el capital mercantil como el componente mayor. Mientras que en la tasa de ganancia el plusvalor se calcula sobre el capital global con independencia de si los componentes fijos transfieren periódicamente mucho o poco valor al producto , en el caso del valor de todo capital mercantil [637] generado periódicamente la parte fija del capital constante sólo debe incluirseen el cálculo en la medida en que, por su desgaste, transfiere promedialmente valor al producto.
IV. Observaciones complementarias a
[a]
Para II, la fuente originaria de dinero es v + pv de lí producción de oro I, intercambiados por una parte de IIc; sólo en la medida en que el productor de oro acopia plusvalor o lo transforma en medios de producción I, o sea expande su producción, su v + pv no ingresa en II; por otra parte, en la medida en que la acumulación de dinero por parte del productor de oro mismo, conduce en última instancia a la reproducción ampliada, una parte del plusvalor de la producción áurea no gastada como rédito ingresa en II en cuanto capital variable adicional del productor de oro, promueve allí un nuevo atesoramiento o proporciona nuevos medios para comprarle a I, sin tener a su vez que venderle de manera directa. Del dinero procedente de ese I(v+pv) de la producción de oro se deduce la parte de este metal que requieren ciertos ramos de la producción en II, como materia prima, etc., en suma como elemento para la reposición de su capital constante. En el intercambio entre I y II hay un elemento para el atesoramiento transitorio que se efectúa con vistas a la reproducción ampliada futura: para I, sólo cuando una parte de Ipv se vende a II unilateralmente, sin compra recíproca, y sirve aquí como capital constante adicional II; para II, cuando se da el mismo caso por parte de I en lo que respecta al capital variable suplementario; además, cuando una parte del plusvalor gastado por I como rédito no queda cubierta por IIc, con lo cual, por consiguiente, una parte de IIpv es objeto de compra y mediante ésta se transforma en dinero. Si I(v+pv÷x) es mayor que IIc, éste no necesitará, para su propia reproducción simple, reponer con mercarcías de I lo que I ha consumido de IIpv. Cabe preguntarse en qué medida, dentro del intercambio de los capitalistas II entre sí un intercambio que sólo puede consistir en el intercambio recíproco de IIpv puede efectuarse un atesoramiento. [638] Sabemos que dentro de II tiene lugar una acumulación directa por el hecho de que una parte de IIpv se transforma directamente en capital variable (al igual que como en I una parte de Ipv se convierte directamente en capital constante). Dados los distintos tipos de antigüedad de la acumulación dentro de los diversos ramos industriales de II, y dentro de cada ramo industrial en lo que respecta a los capitalistas individuales, la cosa se explica, mutatis mutandis, tal como sub I. Los unos se encuentran todavía en la fase del atesoramiento, venden sin comprar; los otros, que han llegado ya al punto de la ampliación real de la reproducción, compran sin vender. Cierto que el capital dinerario variable adicional se desembolsa, por de pronto, en fuerza de trabajo suplementaria, pero ésta compra medios de subsistencia a los atesoradores que poseen los medios de consumo suplementarios que entran en el consumo obrero. De estos atesoradores, el dinero, pro rata a su tesaurización, no retornará a su punto de partida, pues ellos lo acumulan.


[1]

57 {F. E. Desde aquí hasta el final, tomado del manuscrito VIII}.
[a] a "Goldprodukt", corregido según la 1ª edición. En la 2ª: "Geldprodukt" ("producto dinerario") {84}.
[2] [84] Según "Werke", también en la la edición se leería aquí "Geldprodukt" ("producto dinerario"). Pero lo que se lee en la edición príncipe (p. 492, línea 8) es "Goldprodukt" ("producto áureo"). Cfr. nuestra posnota 75.-- 599.
[3] [85] Música del futuro.-- Denominación por lo general peyorativa, que se aplicó especialmente en el sigio pasado a la música discordante con los cánones de la época, y muy en particular a la de Richard Wagner. Marx despreciaba profundamente a este "músico del estado" o "músico nacional neo-alemán-prusiano" (véanse sus cartas a Engels, del 19 de abril de 1876, y a Jenny Longuet, de setiembre del mismo año).-- 602.
[4] [86] El pasaje no es exactamente traducible al español, ya que en nuestro idioma las palabras usura y crecer no derivan de una misma raíz. Ello ocurre en alemán, en cambio con Wucher (usura) y wachsen (crecer): originariamente, la primera significaba "aumento, acrecentamiento" y de ahí lo de "wuchernd" en el sentido de "Wachsen". (Cfr. "Duden Etymologie - Herkunftswörterbuch der deutschen Sprache", Mannheim 1963 artículos WACHSEN y WUCHER.)-- 602.
[b] b Sigue aquí en el manuscrito: "del componente fijo de un capital, por ejemplo",...
[5] [87] Capital constante, variable, fijo, circulante, dinerario, mercantil.-- En el original alemán: "konstantes, variables, fixes, zirkulierendes, Geldkapital, Warenkapital". Si pasamos por alto la coma antepuesta a "Geldkapital", desde un punto de vista gramatical estricto la traducción de este pasaje sería la siguiente: "capital dinerario constante, variable, fijo, circulante, capital mercantil". Pero la presencia de la coma, ciertas irregularidades en el uso del adjetivo por Marx y el análisis del contexto nos permiten afirmar que la solución que proponemos en el texto es la correcta. Un par de traducciones discrepantes con la nuestra: Roces 439: "capital constante y variable, capital-dinero fijo y circulante, capital-mercancías"; Rubel 828: "capital-argent constant, variable fixe et circulant, capital-marchandise". Otras, más o menos coincidentes con la que escogemos: T. IT., 2, 155: "constante, variabile, fisso, circolante, capitale monetario, capitale-merce"; TI 498: "constant, variable, fixed, circulating, money and commodity capital".-- 603.
[c] c En la 1ª edición, "p. 463". Véase aquí, p. 565.
[d] d En la 1ª y 2ª ediciones, Werke, etc., "que vendió primero antes de comprar de nuevo".
[e] e En la 1ª edición, "vendedora de mercancías" en vez de "compradora de mercancías".
[f] f En el manuscrito se lee, a continuación: "de la reproducción".
[g] g En el manuscrito, "capital dinerario" en vez de "capital".
[h] h Las palabras "como para el tesoro de reserva" faltan en la 1ª edición.
[i] i En el original alemán, el pronombre correspondiente a este "él" y al inmediatamente anterior podrían referirse también a la "parte de mercancías [que] se ha vuelto invendible", en vez de a "B (II)". Pero esta última interpretación es la que parece más adecuada.
[6] 58 Esto pone punto final, de una vez por todas, a la querella entre James Mill y Samuel Bailey sobre la acumulación del capital, querella que ventilamos en el libro I (capítulo XXII, 5, p. 634, nota 65) (a) desde otro punto de vista. Nos referimos a la controversia acerca de la posibilidad de expandir la acción del capital industrial sin alterar su magnitud. Hemos de volver, más adelante, sobre este punto.
[7] [88] Donde Marx dice: "1/4 en capital variable", en TI 511 se anota: "Estamos ante un obvio desliz de la pluma; debería ser 1/5; esto sin embargo, no afecta las conclusiones finales". Marx, en efecto, indica al comienzo del párrafo precedente que pasamos "a un análisis más detallado del esquema a)", y en éste el capital variable equivale a 1/4 del capital constante (de ahí, talvez, el lapsus de Marx) y sólo a 1/5 del capital adelantado. Quedarían aproximadamente 38, pues, para transformar en capital variable, y unas 150 para capital constante.-- 620.
[8] [89] En "Kapitalismus und Sozialismus mit besonderer Rücksicht auf Geschäfts- und Vermögensformen", Tubinga, 1870, Albert Schäffle había calificado de "magnánima" la afirmación marxiana de que el capitalista paga la fuerza de trabajo a su valor (cfr. "Randglossen zu A. Wagner" en "MEW", t. XIX, p. 360). Como recordará el lector (véase el pr6ólogo de Engels a este tomo), Rodbertus había acusado tambión a Schäffle de saquearlo "sin nombrarme".-- 622.
[j] j En la 1ª y 2ª ediciones, "acumulación" en vez de "reproducción".
[k] k En la 1ª edición, "150".
[l] l En la 1ª y 2ª ediciones, "1.000 Ic"; modificado según el original de Engels para la imprenta.
[m] m En la 1ª edición, "880 IIpv" en vez de "880pv".
[o] o En la 1ª y 2ª ediciones, "13.033".
[n] n En la 1ª y 2ª ediciones, "4.249".
[p] p En la 1ª y 2ª ediciones, "cuatrienal".
[q] q En la 1ª y 2ª ediciones, "5.400c".
[r] r En la 1ª y 2ª ediciones, "7.150".
[s] s En la 1ª y 2ª ediciones, "535".
[t] t En la 1ª y 2ª ediciones, "1.035".
[u] u En la 1ª y 2ª ediciones, "958".
[v] v En la 1ª y 2ª ediciones, "1.690".
[w] w En la 1ª y 2ª ediciones, "163" [[[90]]].
[9] [90] Las enmiendas a este pasaje fueron efectuadas por Kautsky en su "Volksausgabe". Otros editores aceptan esas correcciones pero, con la excepción de Rubel, no mencionan a su proponente (véase, por ejemplo, "Werke", p. 509, y posnota 25 de esa edición).
[x] x En la 1ª y 2ª ediciones, "acumulación" en vez de "reproducción".
[y] y Subtítulo de Engels (R 854/2).
[10] [61] Krach.-- La palabra alemana es de difícil traducción. En el sentido de "catástrofe, crisis catastrófica, ruina súbita, bancarrota", sólo es usual desde el gran Krach de Viena, en 1873; seguramente Krach ha experimentado el influjo del inglés crash, que ya se usaba hacia 1817 para denotar el "colapso súbito de una empresa mercantil o del crédito en general".-- 386, 635.
[z] z La última frase ha sido agregada por Engels (R 856/1).
[aa] aa Subtítulo de Engels (R 857/2).







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