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CAPITULO IV

INFLUENCIA DE LA ROTACION SOBRE

LA TASA DE GANANCIA

{F. E. En el tomo segundo se ha planteado el influjo de la rotación sobre la producción de plusvalor, y en consecuencia también sobre la de ganancia. Se puede resumir en pocas palabras esa influencia diciendo que a causa del lapso necesario para la rotación, no es posible utilizar todo el capital a la vez en la producción; que, en consecuencia, una parte del capital se halla permanentemente en barbecho, sea en forma de capital dinerario, de reservas de materias primas, de capital mercantil terminado pero no vendido aún o de deudas activas no vencidas todavía; que el capital que interviene en la producción activa, o sea en la generación y apropiación del plusvalor, se reduce continuamente en esa parte, y que el plusvalor producido y apropiado se reduce de manera continua en la misma proporción. Cuanto más breve sea el tiempo de rotación, tanto menor será esta parte del capital que queda en barbecho, en comparación con la totalidad del mismo; tanto mayor será asimismo manteniéndose constantes las restantes circunstancias el plusvalor apropiado.
Ya en el tomo segundo [a] se ha desarrollado en detalle cómo el acortamiento del tiempo de rotación o de una de sus etapas el tiempo de producción y el tiempo de circulación acrecienta la masa del plusvalor producido. Pero puesto que la tasa de ganancia sólo expresa la [84] relación entre la masa de plusvalor producida y el capital global empleado en su producción, resulta evidente que cualquier reducción de esa índole hace aumentar la tasa de ganancia. Lo que se ha desarrollado antes, en la sección segunda del tomo segundo, con relación al plusvalor, se aplica igualmente a la ganancia y a la tasa de ganancia, y no necesita repetirse aquí. Queremos destacar apenas un par de elementos principales.
El medio principal para abreviar el tiempo de producción es el aumento de la productividad del trabajo, lo que se denomina habitualmente el progreso de la industria. Si de esa manera no se provoca al mismo tiempo una significativa intensificación del desembolso total de capital por inversión de costosas maquinarias, etc., y de ese modo un descenso de la tasa de ganancia, que debe calcularse sobre el capital global, dicha tasa deberá aumentar. Y esto es decididamente lo que ocurre en el caso de muchos de los progresos más recientes en la metalurgia y en la industria química. Los nuevos procedimientos para la obtención de hierro y acero, procedimientos descubiertos por Bessemer, Siemens, Gilchrist-Thomas y otros, abrevian, con costos relativamente exiguos, y a un mínimo, procesos que antes eran lentísimos. La preparación de la alizarina o rubiacina a partir del alquitrán de hulla produce en pocas semanas, y con las instalaciones fabriles ya en uso hasta la fecha para los colores del alquitrán de hulla, el mismo resultado que antiguamente requería años; la rubia necesitaba un año para su crecimiento, y luego de cosechadas se dejaban madurar las raíces varios años más antes de empleárselas para la fabricación de tinturas.
Los medios principales para reducir el tiempo de circulación son las mejores comunicaciones. Y en este aspecto, los últimos cincuenta años han provocado una revolución sólo comparable a la revolución industrial de la segunda mitad del siglo pasado. En el campo, las carreteras de macadán han sido relegadas a un segundo plano por el ferrocarril; en el mar, las rápidas y regulares líneas de vapores, han desplazado al lento e irregular velero, y a través de todo el globo terráqueo se tienden los cables del telégrafo. Sólo el canal de Suez ha abierto en realidad el Asia Oriental y Australia al tráfico de vapores. El tiempo de circulación de un envío de mercancías al Lejano Oriente, que en 1847 aún era de por lo menos doce [85] meses (véase tomo II, p. 235 [b]), se ha podido reducir hoy día a aproximadamente igual número de semanas. Los dos grandes focos de la crisis de 1825-1857, Norteamérica y la India, se han acercado en un 70-90 % a los países industriales europeos en virtud de esta revolución de los medios de trasporte, con lo cual han perdido gran parte de su capacidad explosiva. El tiempo de rotación del comercio mundial global se ha abreviado en la misma medida, y la capacidad de acción del capital que participa en él se ha acrecentado en más del doble o el triple. Esto no ha dejado de tener influencia sobre la tasa de ganancia, cosa que se comprende en forma obvia.
Para exponer en forma pura la influencia de la rotación del capital global sobre la tasa de ganancia, debemos suponer iguales todas las demás circunstancias en los dos capitales a comparar. Por lo tanto, además de la tasa de plusvalor y de la jornada laboral también sería igual, especialmente, la composición porcentual. Supongamos ahora un capital A, cuya composición es 80c + 20v = 1OO C, que rota dos veces en el año con una tasa de plusvalor del 100 %. Entonces el producto anual será:
160c + 40v + 40pv
Pero para averiguar la tasa de ganancia no calculamos esos 40pv sobre el valor del capital rotado de 200, sino sobre el adelantado de 100, y obtenemos así g' = 40 %.
Si comparamos con él un capital B = 160c + 40v = 200 C que rota con la misma tasa de plusvalor de 100 %, pero sólo una vez en el año, el producto anual es como arriba:
160c + 40v + 40pv
Pero esta vez los 40pv han sido calculados sobre un capital adelantado de 200, lo cual sólo arroja un 20 % para la tasa de ganancia, es decir sólo la mitad de la tasa de A.
De allí se desprende entonces: para capitales de igual composición porcentual, siendo iguales la tasa de plusvalor y la jornada de trabajo, las tasas de ganancia de dos capitales guardarán entre sí una relación inversa a sus tiempos de rotación. Si la composición, o la tasa de plusvalor, o la jornada laboral o el salario no son iguales en los dos casos comparados, ello ocasionará asimismo [86] otras diferencias en la tasa de ganancia; pero éstas son independientes de la rotación, por lo cual no nos interesan aquí; además, también han sido planteadas ya en el capítulo III.
La influencia directa del tiempo de rotación abreviado sobre la producción de plusvalor, o sea también sobre la de ganancia consiste en la mayor eficacia que se da con ello a la parte variable del capital, acerca de lo cual debe consultarse el tomo II, capítulo XVI, "La rotación del capital variable" [c]. Allí se demostró que un capital variable de 500 que rota diez veces en el año se apropia en ese lapso de tanto plusvalor como un capital variable de 5.000 que con igual tasa de plusvalor e igual salario rota sólo una vez en el año.
Tomemos un capital I, que consta de 10.000 de capital fijo, cuyo desgaste anual es del 10 % = 1.000, 500 de capital constante circulante y 500 de capital variable. Supongamos que el capital variable rote diez veces en el año con una tasa de plusvalor de 100 %. Para simplificar suponemos, en todos los ejemplos que siguen, que el capital constante circulante rota en el mismo tiempo que el variable, lo cual en la práctica también será mayormente así. Entonces, el producto de semejante período de rotación será:
100c (desgaste) + 500c + 500v + 500pv = 1.600
y el producto de todo el año de diez rotaciones de esta índole:
1.000c (desgaste) + 5.000c + 5.000v + 5.000pv = 16.000,
5.000
C = 11.000, pv = 5.000, g' = = 45 5/11 %.
11.000
Tomemos ahora un capital II: capital fijo 9.000, desgaste anual del mismo 1.000, capital constante circulante 1.000, capital variable 1.000, tasa de plusvalor 100 %, número de rotaciones anuales del capital variable: 5. El producto de cada período de rotación del capital variable será entonces:
200c (desgaste) + 1.000c + 1.000v + 1.000pv. = 3.200
y el producto anual global para cinco rotaciones:
1.000c (desgaste) + 5.000c + 5.000v + 5.000pv = 16.000 ,
5.000
C = 11.000 , pv = 5.000 , g' = = 45 5/11 % .
11.000
[87] Tomemos además un capital III, en el cual no hay capital fijo alguno, pero en cambio sí 6.000 de capital constante circulante y 5.000 de capital variable. Rota una vez al año con una tasa de plusvalor de 100 % . El producto global anual será entonces:
6.000c + 5.000v + 5.000pv = 16.000,
5.000
C = 11.000 , pv = 5.000 , g' = = 45 5/11 % .
11.000
Tenemos, entonces, en los tres casos la misma masa anual de plusvalor, = 5.000; siendo asimismo igual en los tres casos el capital global, a saber = 11.000, también es igual la tasa de beneficio, de 45 5/11 % .
Si en cambio en el capital I tuviéramos 5 rotaciones anuales de la parte variable en lugar de 10, las cosas se presentarían de otro modo. El producto de una rotación será entonces:
200c (desgaste) + 500c + 500v + 500pv = 1.700
o bien el producto anual:
1.000c (desgaste) + 2.500c + 2.500v + 2.500pv = 8.500 ,
2.500
C = 11.000, pv = 2.500, g' = = 22 8/11 % .
11.000
La tasa de ganancia habrá descendido a la mitad porque se ha duplicado el tiempo de rotación.
La masa de plusvalor apropiada en el curso del año es, por lo tanto, igual a la masa de plusvalor apropiado en un período de rotación delcapital variable, multiplicada por el número de tales rotaciones en el año. Si denominamos PV al plusvalor o ganancia apropiada anualmente, pv al plusvalor apropiado en un período de rotación, y n al número de rotaciones anuales del capital variable, entonces PV = pv n, y la tasa anual del plusvalor PV' = pv' n, como ya se desarrollara en el tomo II, capítulo XVI, 1 [d].
v v
La fórmula de la tasa de ganancia g' = pv' = pv' sólo es
C c + n
correcta, evidentemente, si el v del numerador es el mismo que el del denominador. En el denominador v es la parte total del capital global empleado promedialmente para salarios, como capital variable. El v del numerador sólo está determinado, en primera instancia, [88] por el hecho de que ha producido y se ha apropiado de cierta cantidad de plusvalor = pv,
pv
cuya relación con él , es la tasa de plusvalor pv'. Sólo de esta manera
v
se habrá transformado
pv
la ecuación g' = en esta otra:
c + v
v
g' = pv' . El v del numerador se determina enton-
c + v
ces más exactamente diciendo que debe ser igual al v del denominador, es decir a la parte variable total del capital C. En otras palabras,
pv
la ecuación g' = puede transfor-
C
v
marse sin error en esta otra, g' = pv' cuando pv
c + v
significa el plusvalor producido en un período de rotación del capital variable. Si pv sólo comprende una parte de dicho plusvalor, entonces pv = pv' v es correcto, por cierto, pero este v es menor en este caso que el v de C = c + v, porque se ha desembolsado en salarios menos que todo el capital variable. Pero si pv abarca más que el plusvalor de una rotación de v, entonces una parte de ese v, o inclusive el total, funcionará dos veces, la primera vez en la primera rotación, y luego en la segunda, o bien en la segunda y en la siguiente; por ende, el v que produce el plusvalor y que constituye la suma de todos los salarios pagados, es mayor que el v de c + v, y el cálculo se vuelve erróneo.
Para que la fórmula de la tasa de ganancia anual se torne exacta, debemos utilizar la tasa anual del plusvalor en lugar de la tasa simple del plusvalor, es decir que debemos emplear PV' o bien pv' n en lugar de pv'. En otras palabras, debemos multiplicar pv', la tasa de plusvalor o, lo que arroja el mismo resultado, la parte variable del capital v, contenida en C por n, número de rotaciones de ese capital variable en el año, y obtendremos así:
v
g' = pv' n , la cual constituye la fórmula para el cálculo
C
de la tasa anual de la ganancia.
Pero en la inmensa mayoría de los casos, ni siquiera el propio capitalista conoce la magnitud del capital variable [89] en una empresa. En el capítulo octavo del tomo segundo hemos visto y seguiremos viéndolo aún que la única diferencia dentro de su capital que se le impone al capitalista como esencial es la diferencia entre capital fijo y circulante. De la caja, que contiene la parte del capital circulante que se halla en sus manos en forma de dinero en tanto la misma no se halle depositada en el banco extrae el dinero para salarios; de la misma caja extrae el dinero para materias primas y auxiliares, y debita ambos gastos en la misma cuenta de caja. Y si también llevase una cuenta especial referente a los salarios abonados, al término del año aquélla indicaría por cierto la suma pagada en tal concepto, vale decir vn, pero no el propio capital variable v. Para averiguar este último, tendría que efectuar un cálculo especial del cual queremos ofrecer un ejemplo aquí.
Acudimos para ello a la hilandería de algodón de 10.000 husos mecánicos alternativos descrita en el tomo 1, pp. 209/201 [e], y suponemos que los datos suministrados para una semana de abril de 1871 conservan validez para todo el año. El capital fijo invertido en maquinaria era de £ 10.000. El capital circulante no estaba indicado; supon gamos que haya sido de £ 2.500, conjetura bastante elevada pero que se justifica por la suposición, que siempre debemos hacer en este caso, de que no se efectúan operaciones de crédito, vale decir, ninguna utilización permanente o temporaria de capital ajeno. El producto semanal se hallaba compuesto, en cuanto a su valor, por £ 20 correspondientes al desgaste de maquinaria, £ 358 de adelanto de capital constante circulante (£ 6 de alquiler, £ 342 de algodón, £ 10 de carbón, gas y aceite), £ 52 de capital variable desembolsado en salarios y £ 80 de plusvalor; por lo tanto:
20c (desgaste) + 358c + 52v + 80pv = 510 .
El adelanto semanal de capital circulante era, en consecuencia, de 358c + 52v = 410, y su composición porcentual 87,3c + 12,7v. Esto, calculado conforme al capital circulante total de £ 2.500, da £ 2.182 de capital constante y £ 318 de capital variable. Puesto que el desembolso global por salarios en el año fue de 52 veces £ 52, vale decir £ 2.704, resulta que el capital variable de £ 318 rotó casi exactamente 8 1/2 veces en el [90] año. La tasa de plusvalor fue de 80/52 = 153 11/13 %. A partir de estos elementos calculamos la tasa de ganancia sustituyendo los valores
v
en la fórmula g' = pv' n :
C
pv' = 153 11/13, n = 8 1/2, v = 318, C = 12.500;
318
en consecuencia: g' = 153 11/13 x 8 1/2 x = 33,27 %.
12.500
Hacemos la prueba respectiva mediante el empleo
pv
de la fórmula simple g' = . El plusvalor o ganancia global
C
anual asciende a £ 80 x 52 = £ 4.160, lo cual dividido por el capital global de £ 12.500 da casi como antes 33,28 %, una tasa de ganancia anormalmente elevada, que sólo puede explicarse a partir de condiciones favorabilísimas en ese momento (precios muy bajos del algodón al mismo tiempo que precios muy altos del hilado), condiciones que en realidad es seguro que no han tenido vigencia a través de todo el año.
v
Como ya se ha dicho, en la fórmula g' = pv' n es
C
pv' n lo que se ha definido en el tomo segundo como tasa anual del plusvalor. En el caso anterior la misma asciende a 153 11/13 % x 8 1/2, o calculándolo con mayor exactitud, 1.307 9/13 %. Por eso, si cierto Biedermann [1] alzó sus manos al cielo aterrado por la monstruosidad de una tasa anual del plusvalor de 1.000 %, tal como figuraba en un ejemplo del tomo segundo, acaso se tranquilice ahora cuando le presentamos un hecho extraído de la práctica viva de Manchester: el de una tasa anual del plusvalor superior al 1.300 % [2]. En tiempos de máxima prosperidad, como los que por cierto no pasamos ya desde mucho tiempo a esta parte, una tasa semejante no es, en modo alguno, una manifestación rara.
De paso tenemos aquí un ejemplo de la composición efectiva del capital dentro de la gran industria moderna. El capital global se divide en £ 12.182 de capital constante y £ 318 de capital variable, lo que hace un total de £ 12.500. O, expresado en porcentajes:
97 1/2 c + 2 1/2v = 100 C. Sólo la cuadragésima parte del [91] todo, pero ello en forma ocho veces recurrente por año, sirve para hacer frente a los salarios.
Puesto que sólo hay muy pocos capitalistas a quienes se les ocurre realizar esta clase de cálculos relativos a su propio negocio, las estadísticas callan en forma casi absoluta respecto a la relación entre la parte constante del capital social global y la parte variable del mismo. Sólo el censo norteamericano nos da lo que es posible en las condiciones actuales: la suma de los salarios pagados y de las ganancias percibidas en cada ramo de los negocios. Por muy sospechosos que sean estos datos, ya que sólo se fundan en información no controlada de los propios industriales, son no obstante extremadamente valiosos, y es lo único que tenemos acerca de esta cuestión. En Europa abrigamos sentimientos demasiado delicados como para suponer que nuestros grandes industriales puedan efectuar revelaciones de esta naturaleza.}


[a]

a Véase, en la presente edición, t. II, vol. 4, pp. 359-366.
[b] b Véase, en la presente edición, t. II, vol. 4, pp. 308-309.
[c] c Véase, en la presente edición, t. II, vol. 4, pp. 359 y ss.
[d] d Véase, en la presente edición, t. II, vol. 4, pp. 359 y ss.
[e] e Véase, en nuestra edición, t. I, vol. 1, pp. 263-264.
[1] [21] Engels juega con el nombre de Karl Biedermann (1812-1901), historiador y periodista liberal: "Biedermann", palabra de difícil traducción al castellano, signltica algo así como "buen hombre", "filisteo", "sujeto estrecho y limitado". En algunas traducciones de "El capital" se cae aquí en la trampa de las mayúsculas alemanas (en alemán, como es sabido, también los nombres comunes llevan mayúscula) y no se advierte que Engels no se burla de un "Biedermann" cualquiera, sino de un personaje concreto así apellidado: en T. IT I, III, por ejemplo, se vierte "ern gewisser Biedermann" por "qualche ingenuo" y en ES 6, 94, por "quelque bon bourgeois". El caso que escandalizaba a Karl Biedermann figura en el capítulo XVI del tomo II de "El capital" (véase, en nuestra edición, t. II, vol. 4, p. 361 y ss.). -90.
[2] [22] Engels alude, indirectamente, a su actividad como copropietario de la empresa textil Ermen & Engels, de Manchester, firma a la que se referirá también en el capítulo XXVI de este mismo tomo (cfr., en la presente edición, vol. 7, p. 552). Durante la elaboración de "El capital" Marx solicitó y obtuvo de Engels una información abundante de la que su amigo disponía, precisamente, gracias a su condición de empresario. Véase en el tomo I (vol. I, p. 265 en nuestra edición) la mención al "fabricante de Manchester" que "me ha proporcionado los datos, absolutamente exactos, que figuran en el texto", y la correspondencia intercambiada entre Marx y Engels durante el período, por ejemplo la consulta que el 24 de agosto de 1867 formula aquél a éste: "Tú como fabricante", etc. (MEW, t. XXXI, p. 327). - 90.







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